El Poeta de Enero, Ramiro Lagos, me sorprende con un correo desde Madrid. No sabía que estaba por allá. Que estrés tan grande, da recitales en muchas ciudades españolas y bebe vino de la Rioja. Me escribe sobre Yevgeny Yevtushenko, el poeta ruso que vino a Colombia; ya estuvo aquí en el 68.
Publicado por: Sergio Rangel Consuegra
En aquella ocasión fue a Leticia con Gonzalo Arango y Dora F; yo no sabía que Leticia quiere decir en latín 'alegría'. Gozó infinitamente con el rio tenebroso, la selva de espanto, la algarabía de las guacamayas. Ramiro Lagos se hizo amigo del poeta ruso en Carolina del Norte, se palmotearon las espaldas e hizo de él un bello escrito. Yevtushenko era el poeta de moda. El mundo quería oírlo. El universo era su teatro. A donde llegaba todos coreaban a otra guerra no, a otra guerra no. Recordemos que la flota rusa con esa canción se desarmó. Ramiro Lagos, además en su correo sabiendo que el domingo es para un café y unos buenos huevos en la cama, me recuerda un poema de amor de Yevtushenko, que él tradujo al español, quizás dedicado a Dora F Tú me vas a querer. Si no en el primer momento/ me vas a querer a hurtadillas / de momento. Con un temblor del cuerpo, tú me vas a querer. Y le he respondido al poeta, contándole la gran angustia por las noticias que llegan de la frontera con Venezuela .Chávez el canalla, jugando con los huesos de Bolívar, amenaza ponerlo en contra nuestra. Pero eso es lo de menos, aquí tenemos un poeta por cada kilómetro cuadrado, un inmenso ejército de poetas asumirá la defensa de nuestro territorio. Ya lo han hecho en otras oportunidades. El joven General y Abogado Custodio García Rovira era poeta; mientras huía de los españoles se casó en la selva regalando a su amada un manojo de versos. En la selva no había más qué dar, le pareció repugnante regalarle un cachorro de tigrillo. Vargas Tejada, conspirador, rimaba versos con la facilidad con que amolaba su espada, los Arboleda, Agustín Codazzi, Ingeniero Topógrafo y Oficial del Ejército Patriota. Julio Flores mató en Bogotá a un impertinente de una estocada. Núñez pésimo poeta, hombre enamoradizo y pragmático, atrapó a los radicales en la propia telaraña de sus fantasías. Los Valencia, poetas grandilocuentes y cazadores empedernidos, todo lo que vuela, a la cazuela. El Poeta Roca, diestro y siniestro en colt 45. Nuestro poeta de Amagá, Belisario, renovó en un solo asado la Corte Suprema y la Jefatura del M19. Nuestro poeta Presidente, ¿les parece poco? Con él solo tendríamos, ¿pelear con un paisa? De todas maneras la lleva perdida. No escribo más barbaridades, ya las han escrito los poetas. A León de Greiff le encantaba referirse al '.. afelpado embriagador estuche.. la boca al huerto de todos los besos ( allí se guarda el revolver de los deseos). Si repasamos estos días de bicentenario, los que tienen la razón y la respuesta son los poetas. Parodiando al viejo Leo Legris .. El tiempo hemos perdido/ y hemos perdido el viaje/ Ni sé a dónde he ido











