El objetivo inicial de nuestra gestión fue fortalecer el gobierno corporativo del amb para garantizar una administración más eficiente y transparente en el suministro del recurs

La reciente renuncia del ingeniero Alejandro Estrada Cardona a la gerencia del Acueducto Metropolitano de Bucaramanga (amb), después de 21 meses, marca el fin de un capítulo significativo en la historia de la empresa de los bumangueses, que inició hace cinco años, cuando asumimos el reto de dirigir la Junta Directiva, bajo el liderazgo del ingeniero Rodolfo Hernández (QEPD), entonces alcalde de la ciudad.
El objetivo inicial de nuestra gestión fue fortalecer el gobierno corporativo del amb para garantizar una administración más eficiente y transparente en el suministro del recurso más preciado para los habitantes. Este trabajo fue ratificado por el alcalde Cárdenas, quien nos permitió continuar con autonomía, respetando los procesos instaurados y conformando una junta directiva de lujo, una que cualquier empresa desearía tener.
A pesar de las críticas infundadas que recibió Estrada por su falta de vínculos locales y políticos, su nombramiento como gerente se dio cumpliendo con todos los procesos del gobierno corporativo. Fue un acto de confianza en su vasta experiencia y competencias técnicas como ingeniero civil y en la gerencia de empresas de acueductos.

Su nombramiento se dio en medio de un momento crítico en el que la empresa enfrentaba dificultades de administración y transparencia, además de la ejecución del Plan de Obras e Inversiones Regulado (POIR). Sin embargo, luego de conocer su renuncia es posible hacer un balance de lo que fue su gestión.
Hoy, el ingeniero Cardona entrega una empresa en las mejores condiciones, con paz laboral, excelentes relaciones con el sindicato y los trabajadores, el cumplimiento del 100% de las obras del POIR, inversiones superiores a los 100 mil millones en el último año y una disminución de las pérdidas técnicas en casi dos puntos porcentuales. Estos resultados son una muestra de la eficiencia operativa que se ha logrado y la posibilidad de reducir las pérdidas al 14%, si se mantiene el ritmo en la actualización de los medidores obsoletos.
De esta manera, la junta directiva que inició labores en abril de este año, tiene una gran responsabilidad: elegir a un gerente con conocimientos y capacidades extraordinarias en la gestión de acueductos. Un profesional que pueda continuar la buena labor realizada y que además trabaje en alcanzar el programa ‘MeGA’ para el 2030, garantizando a la población de manera ininterrumpida el suministro del agua para las próximas décadas. En un contexto donde los problemas de suministro de agua y energía son cada vez más mayores, es necesario que sigamos esforzándonos para preservar estos recursos vitales. Como región, podemos darnos por bien servidos por que son pocos los que tienen el privilegio de tenerlos en abundancia. Por ello, proteger el páramo de Santurbán y otros ecosistemas naturales debe ser una prioridad, así como velar para que se gestionen de manera sostenible para las generaciones presentes y futuras.
En conclusión, la gestión del gerente Estrada demuestra de manera clara cómo una dirección técnica sólida y una planificación adecuada pueden transformar una empresa de servicios públicos. Ahora, la tarea está en manos de la junta quién deberá elegir al próximo líder del amb.










