La construcción de los retornos debe incluirse en la estructuración del convenio Vías de los Comuneros, que contempla una inversión de 2,4 billones de pesos financiada a través de los peajes de Oiba, Curití y Los Curos. Lo que más preocupa es que estas obras queden sujeta a negociaciones y decisiones futuras.
Publicado por: Editorial
Aunque el Anillo Vial que conecta a Floridablanca y Girón se planeó y construyó como una arteria estratégica para el comercio, la industria y el transporte pesado en el área metropolitana de Bucaramanga, hoy carece de retornos adecuados, lo que es claramente ineficiente y genera riesgos mortales para sus usuarios, una situación sobre la que el Gobierno Departamental tiene la responsabilidad imperiosa de acordar, ante Invías y el Ministerio de Transporte, la inclusión de estas obras en el marco del billonario convenio ‘Vías de los Comuneros’, cuya firma está prevista para hoy en Curití.
La ausencia de estos retornos viales obliga a los conductores a recorrer largas distancias adicionales para cambiar de dirección, lo que incrementa el tiempo de viaje, las emisiones contaminantes, el consumo de combustible y, por consiguiente, el costo de los elementos transportados, pero, lo más grave es que la vía es actualmente un sector de elevada accidentalidad y mortalidad, pues cada año se pierden decenas de vidas en circunstancias que podrían evitarse con una infraestructura más segura y eficiente.
La construcción de los retornos debe incluirse en la estructuración del convenio Vías de los Comuneros, que contempla una inversión de 2,4 billones de pesos financiada a través de los peajes de Oiba, Curití y Los Curos y, aunque los retornos no figuran explícitamente entre las obras anunciadas, el director del Invías, Juan Carlos Montenegro, ha señalado que es posible incluirlos en el proceso de priorización que se definirá en 2025, lo que dependerá de la voluntad política y de la capacidad de gestión de las partes involucradas, incluyendo al Gobernador de Santander, los alcaldes municipales y el Ministerio de Transporte.

Lo que más preocupa es que esta obra, vital para la seguridad y la movilidad de la región, quede sujeta a negociaciones y decisiones futuras, por lo que la Gobernación debe actuar con determinación para garantizar que los retornos sean una prioridad innegociable, pues esto no puede reducirse al juego político, ni a transacciones que desatiendan la urgencia del problema. El convenio Vías de los Comuneros es la oportunidad que los ciudadanos metropolitanos estaban esperando para corregir una omisión histórica que ha cobrado demasiadas vidas y ha limitado el desarrollo de la región.
Es elemental entender que la implementación de estos retornos tendrá un impacto positivo en la economía local, pues estas obras fortalecerán la competitividad de los sectores productivos de Santander, además de que contribuirán a disminuir la carga de trabajo de los organismos de emergencia y reducirán el sufrimiento de las familias que han perdido seres queridos en esta vía.
Cerca de un millón 300 mil habitantes del área metropolitana esperan que hoy el Gobernador de Santander responda por el voto de confianza que le entregaron hace un año, y lidere con firmeza y determinación la causa de los retornos en el Anillo Vial Metropolitano ya que esta no es solo una demanda gremial, sino de toda la comunidad que espera que estas obras se ejecuten cuanto antes.









