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Editorial
Miércoles 16 de septiembre de 2026 - 01:00 AM

El turismo que Santander sigue esperando

Publicado por: Editorial

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Santander ha intentado durante décadas construir un proyecto turístico que trascienda los límites departamentales y se convierta en una actividad económica estable y fundamental para la región y, entre todas las ideas que se han formulado, la de articular el área metropolitana de Bucaramanga con Zapatoca, Galán, Socorro, Barichara, San Gil y el cañón del Chicamocha en un circuito que reúna paisaje, arquitectura, historia y aventura es un proyecto que, a pesar de su innegable atractivo, sigue atrapado en el papel mientras la infraestructura que debería sostenerlo permanece incompleta.

El cuarto foro ‘La Ruta del Turismo en la Región Topocoro’, que se realizará este 25 y 26 de septiembre en Zapatoca, constituye una oportunidad más para retomar ese debate con seriedad, no como un encuentro protocolario, sino para encaminarlo hacia acciones específicas. Se trata de continuar los análisis sobre turismo sostenible, patrimonio e identidad, temas que se han tocado una y otra vez, pero que solo pueden adquirir sentido si se traducen en decisiones concretas y en obras que locales y turistas puedan usar.

Pero no solo en la región Topocoro Santander posee atributos que pocos territorios pueden exhibir: están también el cañón del Chicamocha, el embalse, las zonas históricas de Zapatoca y Barichara, la memoria comunera del Socorro y hermosas aldeas aledañas como Galán, Curití o el Valle de San José, que conforman una tradición cultural que ha resistido el abandono. Pero todas esas ventajas se pierden por la ausencia de vías adecuadas, pues sin conectividad el turismo no se consolida, sino que se queda en visitas únicas y en temporadas cortas.

El proyecto de la ruta turística que pasa por Zapatoca involucra obras que están estancadas. El Anillo Vial Externo Metropolitano y las vías entre Zapatoca, Galán y Barichara son el elemento central para que el circuito funcione, pero aunque se proyectaron y se contrataron, hoy presentan retrasos frente a sus cronogramas originales. Algunos tramos incluso corren riesgo de no ejecutarse.

En Santander tenemos que pensar en términos más ambiciosos en lo que toca al turismo y dejar atrás la idea de que cuando se habla, por ejemplo, de turismo sostenible se refiere solo a conservar paisajes o promocionar destinos, sino que se debe pensar en garantizar que las comunidades puedan vivir de esa actividad sin destruir lo que la hace posible, pero eso exige vías transitables, servicios básicos, capacitación y una institucionalidad que cumpla. Sin esas condiciones, la sostenibilidad se convierte en un espejismo que no resiste el primer análisis técnico.

Los gobiernos locales, el departamental y el nacional tienen una responsabilidad compartida en ese asunto, pero se requiere de su parte un compromiso serio, permanente y verificable con el turismo de Santander, porque si cada administración reinicia el diagnóstico y posterga la ejecución, el departamento seguirá aplazando sus objetivos y oportunidades, al tiempo que otras regiones avanzan en un desarrollo real.

Zapatoca, Galán, Barichara, Socorro y San Gil y los municipios vecinos a ellos no pueden seguir esperando que las carreteras lleguen algún día. La realización del foro sobre esos asuntos es una señal de que existe voluntad de discutir, pero el debate debe desembocar en cronogramas claros, en financiación asegurada y en veeduría ciudadana. Lo deseable es que este cuarto encuentro no sea uno más, sino uno que transforme la realidad.

Publicado por: Editorial

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