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Editorial
Sábado 12 de septiembre de 2026 - 01:00 AM

La crisis del agua que enfrenta Santander

Publicado por: Editorial

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La seguridad hídrica de Santander debe ponerse cuanto antes en la lista de las máximas prioridades del Departamento, a juzgar por el diagnóstico que acaba de presentar la Agenda Estratégica del Agua de Prosantander, según el cual se requieren 3,5 billones de pesos para ejecutar 112 proyectos de vital interés para las comunidades en las siete provincias del departamento. Esta cifra es la resultante de la suma de necesidades concretas que hoy determinan si millones de personas reciben agua potable de manera continua o si, por el contrario, quedan expuestas a la precariedad sanitaria.

El informe revela datos que deberían llevar a acciones decisivas e inmediatas a las autoridades gubernamentales de toda índole, pues al menos 14 de los 87 municipios de Santander reciben agua durante menos de 18 horas al día, y más del 60% carece de una Planta de Tratamiento de Aguas Residuales operando de manera efectiva, lo que es sencillamente la fotografía de una deuda histórica que compromete la salud pública, la calidad de vida y la sostenibilidad ambiental de todo el territorio.

La seguridad hídrica, como lo ha explicado Prosantander, exige gestionar el agua de principio a fin, desde la protección de las fuentes hasta el tratamiento de las aguas residuales, dado que resulta especialmente grave que 23 municipios no reporten datos sobre continuidad del servicio, cosa que dificulta conocer con precisión la magnitud del problema y establecer prioridades de inversión. La ausencia de información consistente sobre un recurso esencial como el agua constituye, en sí misma, una forma de inoperancia institucional que debe ser corregida con urgencia.

Según los expertos, en el esfuerzo financiero que es necesario acometer, los proyectos de saneamiento básico, entre ellos las plantas de tratamiento de Río de Oro y San Silvestre, representan la mayor inversión. Esta priorización responde a un hecho incontrovertible, que es, además, sencillamente vergonzoso, y es que cerca del 85% del agua que consumen los santandereanos termina convertida en agua residual a la que no se le hace tratamiento adecuado.

La coyuntura agrava la emergencia, pues mientras Prosantander presenta este diagnóstico, el fenómeno de El Niño avanza con consecuencias que ya dejan ver la magnitud de la emergencia que podría estar esperándonos en poco tiempo. Vanguardia ha reseñado las cifras oficiales que hablan de nueve municipios del Departamento que se encuentran en alto riesgo de sufrir incendios forestales y once que enfrentan racionamiento de agua en estos momentos.

En términos generales, los pronósticos indican que las condiciones asociadas a El Niño persistirán por lo menos seis meses más, por lo que el país y el departamento deben prepararse para un periodo prolongado de estrés hídrico que pondrá a prueba la capacidad de respuesta institucional, la cual será una exigencia concreta para gobernadores, alcaldes, corporaciones autónomas regionales, ministerios y entidades prestadoras de servicios públicos.

Publicado por: Editorial

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