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Editorial
Martes 27 de octubre de 2026 - 01:00 AM

Un asunto de respeto con el Diamante II

Publicado por: Editorial

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La ejecución de la conexión vial en el barrio Diamante II, que, a la fecha, según declaración oficial, registra un avance del 54%, constituye, a pesar de no tener grandes dimensiones, una de las intervenciones de movilidad más relevantes para el sur de la ciudad y, en particular, para quienes residen en ese sector, dada la gran cantidad de vehículos que circulan por el lugar y el largo y penoso camino que se ha seguido para que, finalmente, comenzaran los trabajos.

Los vecinos lo saben a la perfección, y los demás bumangueses deben recordar que durante más de once años la comunidad reclamó la construcción de esta obra de todas las maneras posibles, incluso mediante una acción popular, ante el deterioro de su calidad de vida por el paso constante de vehículos por sus calles que, a pesar de ser residenciales, eran utilizadas prácticamente como una extensión de la autopista frente a sus casas. Hoy, cuando los trabajos avanzan y la Alcaldía sostiene que estarán terminados en las próximas semanas, resulta indispensable que ese compromiso se mantenga y se cumpla.

La obra conecta al sector comercial de El Cacique con la autopista sin obligar a los conductores a circular por el barrio, y también modifica los accesos y los sentidos de algunas de las vías internas, ajustes que exigen una ejecución completa y bien coordinada de los trabajos, lo que hace indispensable que la pavimentación en concreto, la instalación de los jersey, la compactación de la base y la adecuación de los andenes se adelanten sin pausas y con la calidad técnica que el proyecto contempla.

Los residentes de El Diamante II han recorrido un camino tan largo desde que comenzó su problema que no se sentirán tranquilos hasta que se retire el último trabajador de la zona. Por eso, les preocupa el avance del contrato, con una inversión cercana a los $2.838 millones que comenzó en julio. En septiembre, según algunos residentes, les inquietó ver que los trabajos habían sido suspendidos, aunque las autoridades han sostenido que el cronograma se viene cumpliendo adecuadamente.

Esa continuidad de la que hablan los constructores y la administración es lo que la gente quiere verificar en el terreno, en el que siempre esperan ver frentes de trabajo activos y avances visibles que no siempre se hacen evidentes tanto para quienes habitan el sector y experimentan a diario las incomodidades propias de estas intervenciones como para quienes transitan también cotidianamente por la autopista.

La temporada de diciembre, que está a punto de comenzar, agrava de manera previsible la congestión en la autopista y en los accesos al barrio, pues a ese flujo se suma buena parte del tráfico que proviene del sur oriente de la meseta, de manera que, como sucede todos los años, si la obra no está concluida y habilitada antes de ese periodo, el conflicto vehicular se multiplicará y la comunidad seguirá soportando las molestias que justificaron su lucha. Por eso, la fecha de entrega comprometida por la Alcaldía, prevista para las primeras semanas de noviembre, debe cumplirse efectivamente.

Publicado por: Editorial

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