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Editorial
Domingo 25 de octubre de 2026 - 01:00 AM

En el presupuesto hay que recuperar lo perdido

Publicado por: Editorial

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La reciente pérdida de al menos 173 mil millones de pesos para Santander, derivada de un error en el trámite del proyecto de Ley del Presupuesto General de la Nación, que obligó a expedirlo por decreto, constituye un hecho que exige de nuestra bancada y de la dirigencia gremial una respuesta pronta, coordinada y persistente frente al Gobierno Central, puesto que ese dinero representa recursos que estaban destinados a obras estratégicas para el departamento y que ahora quedaron por fuera del presupuesto que regirá el próximo año.

El monto global del presupuesto no cambia en el decreto expedido por el Gobierno con el texto aprobado en el primer debate, pero esta salida jurídica no compensa el alto perjuicio sufrido por Santander que ya no recibirá por la vía del Presupuesto General de la Nación los 100 mil millones para la variante de San Gil y algunos recursos adicionales para agua potable y saneamiento básico, lo que es un golpe significativo a las aspiraciones de desarrollo departamental.

Queda claro que la pérdida de casi 173 mil millones de pesos para Santander es un hecho que no puede minimizarse y que debe enfrentarse con nuestra bancada y el liderazgo gremial.

El origen del problema estuvo en una omisión en el trámite legislativo del proyecto, que permitió que se aprobara sin la necesaria unificación entre Cámara y Senado, lo que constituye un error que, si bien puede explicarse como una especie de primiparada en estos asuntos complejos del procedimiento legislativo, causó fuertes sacudidas en el ejecutivo, como el despido del ministro del interior y un puñado de funcionarios del ministerio de hacienda, pero, más que eso, lesionó las finanzas de los departamentos del país.

Frente a este hecho cumplido, lo que nos queda es que como región encontremos o construyamos los caminos y mecanismos para hacer que el perjuicio sea el menor posible, entendiendo, por ejemplo, que la expedición del presupuesto por decreto deja la opción de plantear acuerdos con el Ministerio de Hacienda y eventualmente gestionar traslados y adiciones que permitan recuperar parte de lo perdido, alternativas estas que la bancada y los gremios deben trabajar para priorizar los proyectos afectados y buscar fuentes alternativas de financiación.

Si se aborda técnica y propositivamente, este problema no debe ser óbice para que el departamento tenga las reivindicaciones que espera en obras claves por parte del presente gobierno. La variante de San Gil, el corredor férreo La Dorada-Chiriguaná, la vía Bucaramanga-Barrancabermeja-Yondó y la Troncal del Magdalena son obras que deben mantenerse en la agenda de inversión para el departamento, entre otras cosas porque el peor precedente sería que la región permita pasivamente que este incidente se convierta en una excusa para el incumplimiento.

Por esto es que la bancada debe mantener una comunicación permanente con el Ministerio de Hacienda y con las entidades ejecutoras para verificar el cumplimiento de los acuerdos y la asignación efectiva de recursos, mientras la dirigencia gremial aporta su conocimiento técnico y su capacidad de gestión y convocatoria para reforzar esas gestiones.

El Gobierno Nacional, por su parte, debe hacer que la expedición del presupuesto por decreto se acompañe de medidas para compensar a los departamentos afectados y de un compromiso explícito con las obras que quedaron por fuera. Santander debe exigir ese compromiso con firmeza, pero sin caer en confrontaciones que solo desgastan la relación con el Ejecutivo. La gestión seria y la unidad de propósitos son las herramientas más eficaces para reducir el perjuicio sufrido y garantizar que el departamento reciba lo que le corresponde.

Queda claro que la pérdida de casi 173 mil millones de pesos para Santander es un hecho que no puede minimizarse y que debe enfrentarse con nuestra bancada y el liderazgo gremial haciendo gestión con el Gobierno Nacional en representación de las legítimas aspiraciones regionales. La tarea ahora es trabajar sin descanso para que este problema no termine por sepultar las reivindicaciones que el departamento espera y merece desde hace tantos años.

Publicado por: Editorial

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