Publicado por: Editorial
Los datos más recientes sobre número de visitantes extranjeros en Santander, correspondientes al período enero-septiembre de 2026, indican que el departamento se encuentra entre las regiones colombianas con mayor crecimiento en llegada de viajeros internacionales, lo que en números concretos significa que en ese período nos visitaron cerca de 29 mil personas de otros países, un incremento del 4 % frente al mismo lapso de 2025, lo cual debe llamar al optimismo, sin duda, pero también al trabajo intenso y profesional para consolidar esta fortaleza que también impone obligaciones inmediatas.
El crecimiento, cercano al 39 %, registrado entre enero y agosto en los aeropuertos del departamento, confirma que la demanda existe y que los esfuerzos que se hacen en promoción son útiles, pero, al mismo tiempo, significa que la llegada de más visitantes extranjeros exige condiciones estructurales que hoy no están plenamente garantizadas. La primera es la conectividad terrestre, pues las vías que comunican a los municipios con potencial turístico siguen presentando un atraso injustificable. La reparación y modernización de esas vías, como lo hemos dicho insistentemente, es una condición básica para que el flujo de viajeros no se quede estancado en unos pocos puntos.
Junto con la infraestructura, la capacitación de quienes trabajan en el sector turístico es una tarea inaplazable. Un visitante extranjero evalúa el destino desde el primer contacto, la información de que dispone, la claridad con que se le atiende y la capacidad de quienes lo reciben para comprender sus necesidades, por lo que el dominio del inglés y de otros idiomas debe empezar a considerarse como un requisito indispensable, pero también se debe mejorar lo relacionado con la atención al visitante internacional, el diseño de paquetes que respondan a sus intereses y la mayor profesionalización de guías, operadores y personal de servicios.
La oferta turística de Santander tiene grandes fortalezas, como paisajes, patrimonio, cultura, aventura, convenciones y experiencias locales que han mostrado capacidad de convocatoria, pero esto debe acompañarse con una gestión permanente y decidida ante el Gobierno Nacional para obtener la debida inversión en vías, señalización, seguridad y servicios públicos, lo que significa que los empresarios santandereanos del turismo tienen ante sí una gran responsabilidad que incluye, entre otras cosas, el no dejar perder la oportunidad que estamos viendo.
Esto implica que los programas de internacionalización, las misiones comerciales y los espacios de formación que se han impulsado deben reforzarse para mejorar la competitividad con capacitación constante, con mejores estándares de servicio y con una oferta que se sincronice con lo que el mercado internacional demanda en cada época del año. Lo cierto es que el departamento ganó una posición en el ranking nacional, que debe defenderse y superarse redoblando los esfuerzos. A los turistas extranjeros se les conquista con constancia, con calidad y con obras que hagan posible que el departamento los reciba y atienda en las condiciones que merecen.











