El partido de Gustavo Petro se convirtió en la primera fuerza del Congreso, mientras el Centro Democrático consolida su papel como principal oposición.
Publicado por: John Arias
El Pacto Histórico ganó la batalla por el Senado de la República en las elecciones legislativas de este 8 de marzo. Con el escrutinio avanzado, al cierre de esta edición, el partido del presidente Gustavo Petro se alzó con la mayoría de las curules de la cámara alta del Congreso, un resultado que redefine el mapa político del país y que tendrá consecuencias directas sobre la gobernabilidad del próximo cuatrienio. El partido de gobierno logró imponerse con 25 curules, cinco más en comparación con la votación lograda hace cuatro años.
Entre tanto, el Centro Democrático, liderado por el expresidente Álvaro Uribe Vélez, quien alcanzó a ser electo, ocupó el segundo lugar en la contienda y se posiciona como la principal fuerza de oposición en el Senado, con 17 curules, que representan cuatro senadores más que en la contienda de 2022.
Ante este panorama, Juan Nicolás Garzón, profesor de Ciencias Políticas de la Universidad de La Sabana, aseguró que los resultados revelan “un país dividido entre izquierda y derecha; entre sectores cercanos al petrismo y la oposición a ese sector. El ganador más visible, sin duda, es el Pacto Histórico, seguido del Centro Democrático en términos de crecimiento. Ambos crecen y recogen una votación significativa con senadores de dos visiones de país completamente diferentes”.
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¿Cómo quedan los pesos políticos en el Senado?
Quien quiera que ocupe la Casa de Nariño a partir del próximo agosto necesitará tejer alianzas con las bancadas para sacar adelante su agenda legislativa. “Será muy interesante porque de cara al nuevo gobierno se va a tener un Congreso relativamente dividido y lograr mayorías va a ser complicado”, recalcó el profesor Garzón.
En este sentido, si el próximo presidente es afín a la izquierda, aunque cuente con la mayor fuerza política en el Senado, podría tener incluso más apretada su gestión ante el Congreso que la sufrida por el presidente Petro. Igualmente, si el presidente proviene de la derecha, deberá negociar cada proyecto con una bancada que demostró este domingo ser la más poderosa del país. De hecho, la experiencia del propio gobierno Petro dejó una lección clara al respecto: un Congreso adverso puede convertirse en un gran obstáculo para sacar adelante los proyectos.
El Centro Democrático obtuvo un resultado sólido que le permite consolidarse como el contrapeso más importante dentro del legislativo. La bancada uribista llega a este nuevo período con la suficiente musculatura para fiscalizar, debatir y, en alianza con otros partidos, bloquear iniciativas que considere contrarias a sus principios. Para el uribismo, el segundo lugar no es una derrota menor, es la confirmación de que sigue siendo una fuerza viva y determinante en la política colombiana.
Detrás de los dos protagonistas de la jornada, el Partido Liberal, el Partido Conservador y la Alianza por Colombia obtuvieron representación en el Senado, aunque con un peso más modesto. Estas colectividades, sin embargo, podrán jugar un rol clave en la dinámica legislativa: su respaldo o su rechazo a iniciativas puntuales podría inclinar la balanza en votaciones cerradas.
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De acuerdo con el analista político, si bien el antipetrismo está encarnado por el Centro Democrático, estos otros sectores se suman a la fuerza opositora. “Al próximo Gobierno le costará trabajo sacar adelante reformas importantes en el Senado. Hay partidos y sectores políticos que se van acomodando según el nuevo gobierno. Ya lo hemos visto, por ejemplo, típicamente con el Partido Conservador (10 curules). Además, el Partido Liberal (13 curules) es un partido un poco más distanciado de Petro y logró una votación de más de 2 millones. Entre tanto, Alianza Verde (11 curules) está prácticamente dividida mitad y mitad”, describió Garzón.
Sin embargo, otro factor que hay que tener en cuenta en este contexto es que, aunque no se cuenta con las curules de paz, que fueron decisivas para el gobierno Petro, el Pacto Histórico logró aumentar cinco curules. “Eso sería como reponer aquellas curules que han jugado muy a su favor. No es lo mismo tener unas curules de otros que votan con usted a tener sus propias curules. Es una ganancia para la izquierda”, comentó Garzón.
La lista del Nuevo Liberalismo, Mira y Dignidad y Compromiso logró llegar al Senado con cinco senadores, mientras que Salvación Nacional, respaldado por el candidato presidencial Abelardo de la Espriella, logró cuatro curules.
Así las cosas, la composición final del Senado abre un escenario de negociaciones intensas en las semanas siguientes, cuando los partidos comenzarán a definir posiciones frente a la agenda del próximo gobierno.
¿Quiénes fueron los más votados?
Fuera de las listas cerradas del Pacto Histórico y el Centro Democrático, la senadora más votada fue Nadya Georgette Blel Scaff, del Partido Conservador, con 177.340 votos, con el 98,69 % de las mesas escrutadas. Seguidamente aparece Lidio Arturo García Turbay, del Partido Liberal, con 174.046 votos. En tercer lugar figura el santandereano Jonathan Ferney Pulido Hernández, de Alianza por Colombia, con 159.047 votos.
Entre los perdedores se destacan figuras como Katherine Miranda, Angélica Lozano, Jorge Enrique Robledo, Luis Eduardo Garzón, María Paz Gaviria, Juan Carlos Losada y Horacio José Serpa Moncada. Lea también: Estos serían los ‘quemados’ en el Senado de Santander
Los partidos ‘quemados’ de las legislativas: siete partidos no superaron el umbral
No todo fue fiesta en la jornada electoral de este domingo. Mientras unos celebraban, otros contaban las consecuencias de una noche para olvidar. Siete partidos y movimientos políticos no lograron superar el umbral electoral y quedan por fuera del Senado de la República, en lo que representa uno de los reveses colectivos más significativos de estas elecciones legislativas.
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Frente Amplio, Creemos, Coalición Fuerza Ciudadana, la Lista de Oviedo, Partido Político Oxígeno, Colombia Segura y Próspera, y Patriotas se suman a la lista de los “quemados” de la jornada: colectividades que apostaron por llegar al Congreso y que deberán replantear su apuesta de cara al futuro.
Superar el umbral electoral no es un trámite menor. En Colombia, los partidos que no alcanzan ese porcentaje mínimo de votos no solo pierden sus curules, sino que quedan expuestos a perder su personería jurídica, lo que en la práctica puede significar su desaparición como organizaciones políticas reconocidas.
La derrota de estas siete colectividades refleja también la tendencia a la concentración del voto en las fuerzas más consolidadas, dejando poco oxígeno para los proyectos políticos emergentes o de menor arraigo electoral.
















