Desde cuando se inició la construcción de la Estación Piscícola de Oiba, en 1.986 por parte del antiguo Inderena, este proyecto fue uno de los más renombrados y productivos a nivel nacional y sirvió de centro de difusión de la naciente industria piscícola en esta zona del Departamento.

Publicado por: LUIS FERNANDO MARTÍNEZ V
Poco a poco, se fue fortaleciendo y gracias al empuje y tesón de biólogos marinos y otros profesionales, este centro que lleva el nombre del ilustre general Justo Leonidas Durán Gómez, se convirtió en el centro de difusión de la piscicultura, promoviendo especies como mojarra roja y alcanzó a tener en sólo Oiba, más de tres mil metros en espejo de agua.
Allí se producían alevinos de mojarra roja que había que encargarlos con 2 y 3 meses de anterioridad, y era además el centro de investigación y promoción de la piscicultura para que cientos de finqueros y campesinos instauraran sus lagos, para variar la dieta alimenticia, propósito que se logró y aún abnegados piscicultores de esta zona del Departamento mantienen viva este renglón de la economía de la cual dependen sus ingresos.
Incoder lo entrega en comodato
Cuando el Gobierno Nacional decreta abolir el INPA, el Incoder, se hace cargo de la estación piscícola y por solicitud del alcalde de turno entre 2003 a 2007, al no nombrar un equipo idóneo para su manejo, se queda estancado todo el empuje que traía, es presa del saqueo y de la indiferencia administrativa, y a los pocos meses tiene que ser cerrada y queda sumida en el abandono.
Hoy, después de seis largos años de quedar en el abandono, las pocas estructuras y lo que fueron sus salas de investigación y sede administrativa, lo que fueron laboratorios y salas de reproducción de alevinos, están llenas de maleza, a punto de caerse, y un campero que también hacía parte del inventario, fue presa de los amigos de lo ajeno, al igual que algunas tejas de las edificaciones.
Ante esta situación, el alcalde Carlos Miguel Durán Rangel, lleva tres años solicitándole al Incoder, la posibilidad de volver a suscribir un comodato por 5 años y entregarlo en concesión a un grupo productivo de jóvenes rurales capacitados por el Sena para que vuelvan a darle vida a este centro y aprovechen la infraestructura que queda en pié.
"Inicialmente se está hablando que el comodato sea a 5 años, pero dependiendo del manejo, se pueda extender a 20, para darle continuidad y desarrollo a la industria piscícola de nuevo en Oiba" sostuvo el alcalde Durán Rangel.
En los próximos días, se formalizará este comodato y también se dará luz verde a la construcción en este mismo predio, de un desembarcadero a orillas del río Oibita para los turistas que practiquen balsaje, resultado de la gestión hecha por Durán Rangel, ante el viceministro de Turismo, Oscar Rueda, cuyo proyecto ya fue aprobado.
De esta manera, se rubrica el renacer de la Estación Piscícola, se promocionará el turismo y según el presidente de la Corporación Corco, Hildebrando Barrera Romero, aseguró que "la idea es impulsar el turismo en Oiba, mediante la práctica del balsaje y a la vez gestionar recursos para construir también allí un restaurante cuya estructura iría en guadua, para ofrecer platos típicos de la región y, por supuesto, la deliciosa mojarra roja, muy apetecida por propios y visitantes".
















