En varias intersecciones se registra un avanzado deterioro de la señalización que se realizó en pasados meses con pintura de color rojo. Este contrato, que inicialmente se firmó por $2.245 millones, tuvo una adición presupuestal por cerca de $1.100 millones.



Publicado por: José Luis Pineda
Desde septiembre de 2022 los ciudadanos comenzaron a notar una nueva demarcación en intersecciones viales de Bucaramanga. En múltiples cruces críticos en materia de movilidad se acondicionó una señalización de color rojo.
Y si bien este distintivo tono rojizo causó un impacto positivo para alertar el paso de peatones en dichos puntos neurálgicos, desde hace unas semanas comenzaron a multiplicarse las críticas y denuncias sobre fallas de calidad en dicha señalización.
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Esta semana la situación fue alertada y cuestionada por parte de Antonio Sanabria, concejal de Bucaramanga, quien presentó múltiples evidencias sobre los daños que ya registran tales señales viales.
En múltiples cruces la demarcación que se aplicó sobre el pavimento prácticamente desapareció, y en otros el rojo luce pálido y descolorido, con acelerado deterioro.
Hablamos de una señalización que no tiene ni siquiera un año de uso, y que al parecer no habría cumplido las garantías mínimas en la calidad de las obras que se exigió en el marco del contrato.
Además del poco tiempo que duró esta señalización en algunos puntos, también se critica la adición presupuestal que se realizó en este contrato, cercana al 50 % del valor inicial que se contrató por parte de la Alcaldía de Bucaramanga.
En total, sin tener en cuenta el costo de la interventoría de las obras, el Gobierno Local destinó $3.345 millones para este proyecto de señalización en 48 intersecciones viales críticas.

Las que registran peor estado
Las primeras intersecciones viales adecuadas con este color rojo fueron cuatro: Mesón de Los Búcaros, Glorieta del ‘Caballo de Bolívar’, Glorieta de San Francisco, y carrera 15 con calle 45.
Dos de los tramos viales que registran avanzado deterioro son las glorietas del parque de San Francisco y la del ‘Caballo de Bolívar’ en cercanías de la sede principal de la UIS.
Otro punto de la ciudad en donde el rojo se borró y casi no queda rastro de la demarcación que se hizo a finales del año anterior es la calle 33 con carrera 15.
En estos tramos viales pareciera que la señalización se hubiera aplicado hace varios años.
“La pésima calidad de los materiales utilizados es evidente. Son $3.345 millones que deshonran los impuestos de los contribuyentes”, denunció el Concejal Antonio Sanabria, durante una sesión en la cual participó la Secretaría de Infraestructura de la Alcaldía de Bucaramanga.

Múltiples modificaciones
Uno de los ajustes realizados en este contrato es su valor. En principio el Municipio contrató obras por un valor de $2.245 millones, y en noviembre del año pasado la Secretaría de Infraestructura de Bucaramanga aprobó una adición por cerca de $1.100 millones.
Sumado a los costos adicionales, también existen críticas frente a los plazos incumplidos y los retrasos que existen en la ejecución de este proyecto de señalización, en el que también se contempló intervenir la capa asfáltica para reparar baches, fisuras o hendiduras en dichos cruces críticos.
El 8 de agosto de 2022 se firmó dicho contrato entre la Alcaldía de Bucaramanga y el Consorcio Seguridad Vial Bucaramanga, con un plazo de ejecución de cuatro meses. Es decir, estas adecuaciones debieron finalizar en diciembre de 2022.
Luego de que el contrato se prorrogara por dos meses, se acordó que las obras debían finalizar en mayo pasado.
“El compromiso quedó establecido para terminar este contrato el 31 de mayo pasado, y hasta la fecha este no se ha liquidado”, advirtió el concejal Sanabria.


¿Qué dice el Municipio?
Iván José Vargas, secretario de Infraestructura de la Alcaldía de Bucaramanga, respondió ante las quejas ciudadanas que “a partir de la próxima semana habrá personal del contratista en los puntos en donde se ha deteriorado la pintura con mayor aceleración”.
Para la ejecución de este proyecto se contrató una interventoría, por un valor inicial de $282 millones. Luego se realizaron dos adiciones por un valor que sumó cerca de $155 millones. Es decir, en total se han destinado $437 millones para el pago de la interventoría.
Vanguardia trató de conocer informes y la posición del interventor frente a las fallas de calidad advertidas, sin embargo a la fecha no existen documentos públicos al respecto y la firma encargada prefirió guardar silencio ante las preguntas de esta redacción.
Sobre qué pudo causar este daño acelerado, el Secretario de Infraestructura explicó que “el deterioro existe en los puntos que no se aplicó asfalto nuevo, al aplicarlo en asfalto desgastado la pintura se deteriora más rápidamente”.
Vanguardia trató de conocer la versión del Consorcio Seguridad Vial Bucaramanga. Tratamos de contactar a su representante legal a través de diferentes canales de comunicación, pero hasta el cierre de la presente publicación no hubo respuesta.














