Diez colmenas fueron aniquiladas en la vereda la Chapa de Palmas del Socorro, Santander. No es la primera vez que se presenta este caso, pese a las denuncias, ni el ICA, ni las autoridades ambientales han tomado mano dura frente al problema.

Publicado por: LUIS FERNANDO MARTÍNEZ
La tristeza y la desolación embargaron al apicultor Carlos Hernán Blanco Osorio residente en la vereda La Chapa de Palmas del Socorro, quien encontró en su apiario un manto negro de abejas que cubrían el suelo.
Las esperanzas de poder cumplir con el crédito pendiente en una entidad bancaria, se fueron al traste, pues este año, la cosecha de miel se malogró debido a la mortandad masiva de abejas que encontró este lunes, cuando fue a revisar el apiario.
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“En un 90% quedaron reducidas las abejas, debido a las fumigaciones que sin ningún control realizan los cultivadores de tomate, cítricos y otros cultivos, mucha gente dependemos de la apicultura y el daño económico más el ecológico que me causaron fue enorme, ya puse en conocimiento de las autoridades para que se inicie la respectiva investigación”
Por su parte, Miguel Ángel Linares, experto apicultor del Socorro, dijo que se afectó la cosecha y en este caso fue una persona de estrato 1 y 2 y representa no poder cumplir con compromisos en el banco, el llamado es con el colectivo de “abejas vivas”, es que el productor del sector agropecuario tiene que aprender a hacer una aplicación correcta de plaguicidas, y el ICA, que no regula ni legisla, no toma corectivos en la venta libre de agroquímicos”.

Según expertos, el 75% de la flora silvestre se poliniza gracias a las abejas y casi el 40% de las frutas y verduras que consumimos procede de la polinización, que realizan estos insectos, afectados por plaguicidas.
Por eso las abejas son cruciales para el ser humano. Los problemas que afectan a las abejas y otros insectos polinizadores suponen una importante amenaza para la alimentación mundial. Los insectos polinizadores aportan alrededor del 10% del valor económico de la producción agrícola del mundo, pero su contribución para la nutrición humana es potencialmente mucho mayor, recuerda en su estudio el equipo encabezado por la profesora Rebecca Chaplin-Kramer, de la Universidad Stanford.














