Nacional
Lunes 29 de mayo de 2023 - 12:00 AM

“Se ha anunciado una profecía catastrófica sobre la reforma laboral”: viceministro de Relaciones Laborales

Sin un plan ‘B’, el Ministerio de Trabajo arranca esta semana la discusión de la ponencia de la reforma laboral en el Congreso. Se sostienen, como lo afirmó el viceministro Palma, en la estabilidad laboral y dignificación del trabajo. Este martes 30 de junio se iniciará, en la Comisión Séptima de la Cámara de Representantes, el debate de la reforma laboral, con su artículo 1, que incluye principios como la igualdad de oportunidades, la remuneración proporcional al trabajo y la estabilidad en el empleo. La cartera del Trabajo ha insistido en varias ocasiones que el objetivo principal del proyecto de ley es priorizar la contratación a término indefinido como una medida para reducir la tasa de desempleo actual, que se encuentra en 10 %. Como antesala al inicio del debate, Vanguardia conversó con el santandereano y viceministro de Relaciones Laborales e Inspección, Edwin Palma Egea.

Suministrada / VANGUARDIA El santandereano y viceministro de Relaciones Laborales e Inspección, Edwin Palma Egea, en el Congreso de Naturgas.
Suministrada / VANGUARDIA El santandereano y viceministro de Relaciones Laborales e Inspección, Edwin Palma Egea, en el Congreso de Naturgas.

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Publicado por: Miguel Orlando Alguero

Este martes 30 de junio se iniciará, en la Comisión Séptima de la Cámara de Representantes, el debate de la reforma laboral, con su artículo 1, que incluye principios como la igualdad de oportunidades, la remuneración proporcional al trabajo y la estabilidad en el empleo.

La cartera del Trabajo ha insistido en varias ocasiones que el objetivo principal del proyecto de ley es priorizar la contratación a término indefinido como una medida para reducir la tasa de desempleo actual, que se encuentra en 10 %. Por ende, la estabilidad en el empleo es uno de los aspectos que sigue generando discusión entre los sectores del país.

Como antesala al inicio del debate, Vanguardia conversó con el santandereano y viceministro de Relaciones Laborales e Inspección, Edwin Palma Egea.

¿Cómo llegan las fuerzas para el debate de la reforma laboral?

Lo más importante es que el país esté hablando de reformas y particularmente que esté hablando de la necesidad de dignificar el trabajo. Ya tenemos claramente las posturas de los distintos sectores políticos, una ponencia de archivo, una ponencia ‘alternativa’ o contrarreforma y la nuestra, que prometimos en campaña y construimos entre distintos sectores y con diversos actores. Será el Congreso el encargado de decir qué reforma laboral le entregará al país.

Ante los cuestionamientos de que esta reforma generará desempleo y más informalidad, ¿qué piensa?

Cada vez que se plantea una reforma laboral, no solo en Colombia, sino en todo el mundo, se hace para generar derechos y respetarlos. Pero se han planteado cuestionamientos sin mucho sustento empírico, ni mucho menos científico, que encienden estas alarmas, que nosotros hemos considerado profecías catastróficas. Incluso la ministra llamaba tanto al sector privado como a los políticos a no generar caos alrededor de esta discusión con cifras inexactas, sin estudios, que sin duda alguna no le contribuyen a la democracia. Este debate lo queremos dar reposadamente con los datos suministrados por la Ugpp.

¿Cuál es el llamado al sector privado?

Llamamos al sector privado a que nos sentémonos para revisar cuál es la reforma laboral que Colombia necesita.

¿Qué buscan, en definitiva, con esta reforma?

Mejorar las condiciones de estabilidad en el trabajo, mejorar los ingresos de las familias trabajadoras, que se pueda generar empleo en distintos sectores, particularmente el del comercio y entretenimiento, porque un trabajador con estabilidad en el empleo accede a un préstamo, al sector financiero; con mejores ingresos lleva a sus hijos al cine, al centro comercial.

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¿Eso es ambicioso teniendo en cuenta las condiciones del mercado laboral?

Que nos digan ahora que la estabilidad laboral es una aspiración en desuso va en contravía de lo que piensan incluso muchos de ustedes, por ejemplo su trabajo, vimos esta semana un informe de La Silla Vacía sobre las condiciones laborales de las y los periodistas del país hay una informalidad cercana al 70 %.

Acodres y Cotelco le han pedido al Ministerio un trato diferencial y preferencial en la reforma por el comportamiento de estos sectores, que son estacionales, de temporadas e incluso nocturnos, ¿qué pasará con ellos?

Hemos hablado con muchos sectores sobre la jornada laboral y los derechos económicos. Pero hay que recordar que cuando se les desmontaron a los trabajadores sus recargos nocturnos y dominicales no hubo tanta deliberación como esta. Y ahora que queremos simplemente devolverles estas dos prestaciones de orden económico, entonces se ha anunciado una profecía catastrófica.

¿Pero qué medidas especiales hay para esos sectores?

Creemos en dos medidas que están planteadas ya en la ponencia para primer debate, una es la gradualidad para distintas empresas, y segundo, fortalecer las relaciones laborales en colectivos, porque hay muchos aspectos que no los regulará la ley y tienen que llenarlo los actores involucrados, las organizaciones sindicales y las mismas agremiaciones empresariales. Frente a esos picos de temporadas, en la reforma laboral no se elimina el contrato a término fijo, ni por duración de obra, está allí. Y se puede seguir usando este tipo de vinculación.

Gremios, como Naturgas, piden que no se levante la prohibición de huelgas en servicios esenciales para no poner en riesgo la prestación, ¿qué tiene para decir?

Nosotros hemos conversados que varios sectores y le pedimos a la Organización Internacional del Trabajo para que nos apoye ahí, de manera técnica, para determinar cuáles serían las salidas. Hemos propuesto para que en servicios públicos se pueda ejercer el derecho de huelga con la prestación de los servicios mínimo, ese es el estándar internacional, pero hay otras fórmulas como señalar expresamente donde no se podría hacer huelga y establecer ese listado, eso será parte del debate.

¿Qué puntos ya han negociado con los congresistas?

Para la primera ponencia se han llegado a acuerdos sobre la gradualidad, subir de 6:00 p.m. a 7:00 pm. la finalización de la jornada diurna, la ampliación del derecho a la huelga, entre otros puntos.

Conocimos que el debate de la reforma durará 20 días, ¿eso lapso no es muy corto para lo relevante y magnitud de este tema?

Eso dependerá de la decisión del Congreso si convoca o no a extras, como se ha anunciado para seguir discutiendo esta reforma.

¿Por qué esta reforma es tan pro sindical?

Uno de los objetivos de la reforma es fortalecer el actor social sindical porque en Colombia ha habido históricamente una cultura antisindical y una estigmatización, en el país no hay relaciones laborales democráticas, la tasa de sindicalización es cercana al 4 %, por eso, incluimos unas medidas referentes a este tema. Pero estas organizaciones deben plantearse autorreformas, porque hay prácticas en el sindicalismo que no están bien ni para el país, ni para los trabajadores, ni mucho menos para la democracia.

Usted insiste en que la reforma pasada quitó dos derechos económicos de los trabajadores que, supuestamente era para dar más flexibilidad y mayores garantías a los empleadores para generar empleo, pero cuando uno mira los datos históricos del mercado laboral del Dane, se ve otra cosa, más informalidad y más desempleo, ¿qué pasó?

En el mundo hay dos teorías, así lo reconoce la OIT, alrededor de la política de generación de empleo y de los derechos de los trabajadores. Una teoría que ha imperado de la década de los 70 para acá es flexibilizar el trabajo, quite derechos, abarate el despido y tercerice porque eso generará empleo y bajará informalidad, pero las cifras demuestran que no lo ha generado en Colombia. La otra tesis es dignificar el trabajo, mejorar los ingresos de los trabajadores, aumentar la productividad para que haya un círculo virtuoso de generación de empleo, aumento de productividad y disminución de la informalidad. Eso se medirá con el tiempo.

¿Entonces, la anterior reforma no la midieron?

La Ley 789, en el mismo articulado, dijo que a los dos años había que medir esos impactos y no se midieron, si se hubieran medido esa norma, hoy no existiría y no estuviéramos hablando de ella hoy.

¿Si se hunde esta reforma, tienen plan ‘B’?

El plan ‘A’ es sacar adelante esta reforma y cada día trae su propia afán.

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Publicado por: Miguel Orlando Alguero

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