Magazín cultural
Sábado 17 de octubre de 2026 - 04:45 AM

Beatriz Vanegas Athías y Corazón de Mango: el esfuerzo de una editorial independiente entre el Caribe y Santander

La escritora y poeta sucreña Beatriz Vanegas Atías creció en Majagual entre historietas, clásicos, cine y periódicos. Hoy dirige desde Floridablanca Ediciones Corazón de Mango, un sello independiente nacido en Cereté que suma más de 60 títulos y se abre espacio en el creciente ecosistema editorial de Santander.

Beatriz Vanegas Athías, escritora y creadora de la editorial Corazón de Mango. Fotos Marco Valencia/VANGUARDIA
Beatriz Vanegas Athías, escritora y creadora de la editorial Corazón de Mango. Fotos Marco Valencia/VANGUARDIA

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Publicado por: PAOLA ESTEBAN C.

Beatriz Vanegas Athías puso a su primera novela uno de los títulos más hermosos que jamás podrían ponerse a un texto: “¿Dónde estará la vida que no recuerdo?” Fue publicada por Editorial Planeta en 2022. Pero lo cierto es que esos recuerdos, afortunadamente, sí existen y huelen a mango, a costa caribe, a la niñez, a anhelo. Y eso es porque Beatriz aprendió muy pronto que algunas historias se hacían esperar.

En Majagual, donde pasó su infancia y primera juventud, los paquitos (las historietas, para el interior del país) llegaban desde Magangué en chalupa y había que aguardar varios días para saber qué les había sucedido a esos héroes que dejaban sus aventuras suspendidas hasta la siguiente entrega.

Mientras tanto, ella imaginaba.

“Leía paquitos de Kalimán, Arandú, Águila Solitaria, Memín Pingüin, fotonovelas mexicanas. Leer siempre me ha dado tranquilidad y paciencia. Tener que esperar cada ocho días a que llegara un fascículo lograba eso: mientras llegaban al pueblo, en chalupa y provenientes de Magangué, tenía que imaginar y suponer cómo sortearían los obstáculos mis héroes de papel”.

Beatriz Vanegas Athías, escritora y creadora de la editorial Corazón de Mango. Fotos Marco Valencia/VANGUARDIA
Beatriz Vanegas Athías, escritora y creadora de la editorial Corazón de Mango. Fotos Marco Valencia/VANGUARDIA

Así comenzó una relación con la lectura que después se extendería a casi todo lo que encontraba a su alrededor.

Majagual está en La Mojana sucreña, al sur de Sucre, cerca del Cauca y de los afluentes del San Jorge. Allí Beatriz creció al lado de su madre y de su abuela: “criada por mujeres”.

En el colegio no abundaban las novedades editoriales, pero sí algunos libros que terminarían siendo fundamentales.

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“Tuve la oportunidad de estudiar en un colegio en el que solamente había libros clásicos, porque no llegaban sino los mismos libros de toda la vida, empastados. La lectura era esa sí o sí: leer esos clásicos, no había literatura contemporánea. Pero entonces veía mucho cine, y como mi madre era la que vendía los tiquetes, yo era la hija de la taquillera y de alguna manera eso me facilitaba la entrada gratis. Fue una formación muy híbrida”.

En aquella biblioteca que ella llama “pobrísima-riquísima” estaban La Divina Comedia, La Ilíada, El paraíso perdido, Orlando y Cien años de soledad. A los libros se sumaron el cine, la televisión, las comiquitas y, más adelante, los periódicos.

Beatriz Vanegas Athías, escritora y creadora de la editorial Corazón de Mango. Fotos Marco Valencia/VANGUARDIA
Beatriz Vanegas Athías, escritora y creadora de la editorial Corazón de Mango. Fotos Marco Valencia/VANGUARDIA

Vivir también de leer

Beatriz los vendía para conseguir dinero. Pero los leía. Y de alguna manera aquella actividad que debía ayudarle a subsistir terminó dándole también otra forma de sustento.

“Me formé vendiendo y leyendo periódicos. Era una manera de subsistir económicamente, pero empecé a subsistir también gracias a la lectura de periódicos y de suplementos literarios. De tanto leer a esos autores que aparecían en la prensa, y de tantos artículos, columnas y crónicas, pues quise también alguna vez escribir”.

Los años hicieron el resto.

Aquella mezcla de mujeres, cine, música, calor, oralidad y Caribe comenzó a aparecer después en sus propios libros.

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En ¿Dónde estará la vida que no recuerdo?, su primera novela, regresó a ese universo.

“Esta novela es un homenaje al cine, a la música, al Caribe, al calor, a mi madre y a las mujeres con las que me crié, y también a la gente con la que me crié. Y en Mala mujer no tiene corazón, que es un libro de cuentos, hay un acercamiento a esos personajes que tienen vidas muy tristes porque, a veces, no asumen o no pueden asumir su sexualidad”.

Para Vanegas, sin embargo, escribir puede ser también una pequeña venganza “de lo que pudo haber sido y no fue; escribir para quedarme a vivir en los sitios en los que viven los personajes; para maravillarme con lo que el idioma español puede decir; para hacer del caos una obra de arte”.

Una editorial que nació de un encuentro de mujeres

Después apareció Cereté.

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Desde hace más de dos décadas, Vanegas participa en el Encuentro Internacional de Mujeres Poetas que se celebra allí cada noviembre.

De esa experiencia surgió una necesidad muy concreta: que aquello que sucedía durante esos días no desapareciera cuando terminara el encuentro.

“En Cereté ocurre en noviembre un Encuentro Internacional de Mujeres Poetas al que he asistido durante más de 20 años. Hubo necesidad de crear una editorial que recogiera las memorias de ese encuentro y así nació Ediciones Corazón de Mango”.

Fundada en 2012 y asentada posteriormente en Floridablanca, Corazón de Mango tiene hoy más de 60 títulos, de acuerdo con el proyecto Libros Nuestros de Ulibro. Su catálogo incluye poesía, narrativa y otras propuestas literarias.

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Y su historia coincide con un momento en el que las pequeñas editoriales empiezan a ganar mayor visibilidad en Santander.

Una radiografía publicada este año por la Universidad Autónoma de Bucaramanga señala que el ecosistema editorial de la ciudad atraviesa una transición hacia una mayor profesionalización y articulación. El directorio creado por Ulibro reúne 12 editoriales independientes y busca fortalecer los vínculos entre autores, editores, ilustradores, comercializadores y otros agentes de la cadena del libro.

Libros Nuestros, otra iniciativa surgida alrededor de Ulibro, ha identificado sellos como Ediciones Corazón de Mango, Buen Augurio, Épica Ediciones, El Libro Total, Arracimada, Fundación Vericuetos, Editorial Sátiro, Hilodeplata, Garrapata Nómada, LACSA y Ambidiestro Taller Editorial.

Beatriz Vanegas Athías, escritora y creadora de la editorial Corazón de Mango. Fotos Marco Valencia/VANGUARDIA
Beatriz Vanegas Athías, escritora y creadora de la editorial Corazón de Mango. Fotos Marco Valencia/VANGUARDIA

El crecimiento también se hizo visible en Ulibro 2026: los estands destinados a editoriales independientes pasaron de 20 en 2025 a 30 este año, un aumento del 50 %.

Corazón de Mango llegó a ese escenario después de recorrer su propio camino. Y Beatriz Vanegas tiene claro qué busca cuando recibe un manuscrito.

“Lo que no se atreven a leer las grandes editoriales, las multinacionales, lo hacemos nosotros, pero con mucho juicio, con mucho cuidado. Estamos muy pendientes de esa voz que no ha podido tener una oportunidad de publicación y que es buena, que tiene un trabajo literario, estético. Ahí es donde uno dice: esto necesita ser leído”.

Editar, para ella, terminó siendo otra forma de leer.

Tal vez para entender de dónde viene esa manera de mirar los libros haya que regresar al encuentro de Cereté. Durante seis días se habla y se escucha poesía escrita por mujeres. Hay recitales, conferencias y talleres. Y un evento al que Beatriz siempre vuelve cuando habla de esos días: las Casas de Poesía.

“Vamos a diferentes barrios y corregimientos de Cereté. Vamos cinco o seis poetas y nos reciben en las casas; nosotros les leemos poemas y ellos nos reciben con bandas de música de viento, con viandas. Entonces se abre la posibilidad de que todos lean también los poemas que han escrito durante el año: sale la ama de casa y lee sus poemas, sale la profesora, leen los niños, leen los jóvenes”.

No hace ser poeta publicado.

Durante esos días la poesía entra directamente a las casas y empieza a circular entre quienes esperan a las invitadas.

“Hay talleres alrededor de la poesía. Entonces es una fiesta de la poesía en una tierra donde hay mucho trago, mucha bulla, mucho estrépito, y de pronto llegan esos días de noviembre y la gente se apacigua, como que se amansa para oír poesía de mujeres. Y todo eso ocurre en una tierra tan patriarcal, fíjate tú”.

Beatriz Vanegas Athías, escritora y creadora de la editorial Corazón de Mango. Fotos Marco Valencia/VANGUARDIA
Beatriz Vanegas Athías, escritora y creadora de la editorial Corazón de Mango. Fotos Marco Valencia/VANGUARDIA

Leer a Santander

Beatriz nació literariamente mirando hacia el Caribe, pero con el tiempo otro territorio entró en sus libros: Santander.

En ABC Santander, ilustrado por Adriana Matallana Sandoval, decidió recorrer el departamento desde la poesía y experimentar con distintas formas: romances, sonetos, pareados, cuartetas y poemas narrativos.

En sus páginas puso a conversar el “dentrar” con el “entrar”, revisó refranes alrededor de la masculinidad santandereana, escribió sobre la cultura Yariguí y sobre Silvia Galvis y llevó al verso a Barrancabermeja y Puerto Wilches.

También dejó entrar aquello que se come y se bebe. Una empanada. Un mute. Un tamal. Una Kola Hipinto. Todavía tiene otras historias esperando convertirse en libro. Entre ellas están el poemario La marcha de las hormigas y El hombre del corazón muerto, una segunda novela que plantea como una suerte de continuación de ¿Dónde estará la vida que no recuerdo?

Pero cuando intenta explicar qué hay detrás de todo lo que ha escrito, editado y leído durante tantos años, Beatriz termina regresando al mismo lugar. La memoria.

“Es hacer una memoria estética de nuestro interior, pero también una memoria estética de lo que alrededor ocurre. Es decir: esta fui yo, estos fueron los seres que me rodearon. Es una respuesta a lo que uno intenta averiguar en su vida: quién es uno, para dónde va. Uno trata de responder muchas de esas preguntas que se hace a lo largo de la vida, y las responde a través del verso, de la narración de un personaje, de una crónica o de una reflexión”.

La edición independiente gana terreno en Santander

La edición independiente en Bucaramanga ha venido creciendo, aunque sigue enfrentando dificultades para hacer circular sus libros. En 2022, Vanguardia registró una de las primeras ferias organizadas por el Laboratorio Creativo de Santander, LACSA, que buscaba reunir a sellos de la ciudad, acercarlos a los lectores y generar alianzas frente a problemas comunes. Entre los participantes ya aparecía Ediciones Corazón de Mango, junto con Editorial Sátiro, Derrames y LACSA.

La iniciativa tomó fuerza con Voces Feroces, que en 2026 llegó a su cuarta edición como feria de editoriales independientes de Bucaramanga. Paralelamente, Ulibro ha abierto espacios cada vez más visibles para estos proyectos: en 2025 su Muestra Independiente reunió 18 expositores y, un año después, la feria anunció 21 representantes de la edición independiente.

El panorama comenzó además a medirse. La iniciativa Libros Nuestros, de Ulibro, reunió en 2026 a 12 editoriales regionales, entre ellas Corazón de Mango, Buen Augurio, Épica Ediciones, Arracimada, Sátiro, Hilodeplata, Garrapata Nómada, LACSA y Ambidiestro. Según los datos divulgados por Vanguardia, durante 2025 se publicó en Santander, en promedio, un libro por semana, en su mayoría desde editoriales independientes.

El reto sigue estando después de imprimir. La distribución, el acceso a librerías y la posibilidad de llevar los títulos fuera de la región continúan siendo algunos de los principales obstáculos. La propia Beatriz Vanegas ha señalado la necesidad de contar con una red efectiva de distribución, acceso a convocatorias y mejores posibilidades de circulación para que estos proyectos puedan ser sostenibles.

Publicado por: PAOLA ESTEBAN C.

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