Cecilia Reyes de León trabajó con valentía y determinación en tiempos difíciles, movida por su profundo amor por la educación y su tierra natal: Santander.

Corrían los últimos años de los 70. La Universidad Industrial de Santander atravesaba una de las peores crisis de su historia. Cecilia Reyes de León asumía como rectora en un periodo dramático para la educación. La UIS llevaba tres años paralizada debido a la infiltración del Ejército de Liberación Nacional - Eln y los constantes bloqueos de los diferentes sindicatos y movimientos subversivos que existían en la UIS (Aspu, Sintrauis y Audesa).
Ante el reto, Reyes de León colgó un cuadro arriba de su escritorio. Era una fotografía de un grafiti que rezaba: “Fuera la rectora policía”.
Lejos de intimidarla, esa imagen se convirtió en un símbolo de la férrea determinación con la que enfrentó los momentos más turbulentos de la universidad y, más ampliamente, de su vida.
“Me llamaban así por el rigor que exigía al cumplimiento de los reglamentos que regían en la UIS. Ante esas exigencias y las negativas de los estudiantes al llamarlos a descargos se les mostraban los videos que los evidenciaban. Fue un tiempo inolvidablemente difícil”, recuerda.
Cecilia Reyes de León es una santandereana que encarna la berraquera de su tierra. La primera mujer en matricularse en la UIS, la primera en graduarse como Ingeniera Química y, años después, la primera mujer en asumir las riendas de una universidad convulsionada por la guerrilla y las huelgas. Lea también: Ángela Patricia Janiot: la primera estrella de Bucaramanga
Su historia no se queda en esos hitos que sacaron su valentía y temple. Su vida es un testimonio de amor por la región, la perseverancia y la educación, que siempre ha sido su obsesión.
De niña soñadora a pionera universitaria
“Crecí en una familia santandereana de pura cepa, muy numerosa. Éramos nueve hermanos, y yo fui la quinta. Nos criaron bajo parámetros de austeridad, exigencia y honestidad. Esos valores marcaron mi vida y me hicieron creer que podía estudiar una carrera universitaria, igual que mis hermanos mayores”, cuenta Cecilia al evocar su infancia en Bucaramanga.
A mediados de los años 50, la UIS apenas ofrecía tres carreras de ingeniería: Química, Eléctrica y Mecánica. No había mujeres inscritas. Eso, por supuesto, no la detuvo. En 1959 se graduó como ingeniera química. Se convirtió en la primera mujer en recibir un título universitario en la UIS. “Fue un desafío tremendo. Estaba rodeada de hombres y los profesores eran europeos, con un rigor académico muy especial. Pero ese ambiente me formó. Aprendí que los sueños se hacen realidad con disciplina y valores claros”. Le puede interesar: Martha Pinto de de Hart: una vida tejiendo progreso para Santander y Colombia
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Su historia está plasmada en su libro: Remembranzas de una rectora policía. Cuenta allí años de esfuerzo y una vida juntos a Arturo León García, con quien formó una familia de cuatro hijos y, hasta hoy, nueve nietos.

La rectora que enfrentó el caos universitario
En 1977, la UIS enfrentaba uno de los momentos más convulsos de su historia. Cecilia Reyes de León era decana de Ciencias y miembro del Consejo Superior de la UIS, presidido por el gobernador Alberto Montoya Puyana, quien le pidió que asumiera la rectoría.
“Mi familia me rogaba que no aceptara. Los riesgos eran enormes, había amenazas constantes, pero yo creía que podía sacar adelante la universidad. Me rodeé de un gran equipo y con ellos logramos el objetivo que soñaba”.
El precio de su decisión fue alto. Pusieron una bomba en su casa y otra en su carro. Arrancaron los jardines que había sembrado con el club de jardinería en la UIS y los arrojaron a su puerta, en la rectoría. La amenazaron e intimidaron con su hija menor. Pero ella nunca flaqueó. “Lo primero que exigí fue respeto por los reglamentos. Si no cumplían, había consecuencias. Fue difícil, pero logramos devolverle la estabilidad académica a la UIS”. Le recomendamos: Carolina Galvis Villareal: un liderazgo inspirado por la vida
Aunque se retiró oficialmente de la UIS en los años ochenta, Cecilia Reyes de León no ha dejado de trabajar por Santander. Sigue activa en proyectos cívicos y educativos, convencida de que siempre hay algo por hacer.

Seguiré trabajando hasta la muerte. Nunca falta oficio para sacar adelante esta tierra que tanto amo


El compañero que sostuvo su lucha
Cecilia no ha enfrentado sola sus batallas. Su esposo, Arturo León García, fue un pilar fundamental en su vida.
“Él me dejó brillar toda mi vida. Renunció a su cargo como Director del Plan de Desarrollo de la UIS por las amenazas que recibimos. Sin su apoyo, no habría logrado ni la mitad de lo que hice”.
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Este respaldo permitió a Cecilia no solo enfrentar los retos de la rectoría, sino también asumir cargos nacionales de gran relevancia, como subdirectora del ICFES, secretaria general del Ministerio de Educación Nacional, rectora de la Universidad Pedagógica Nacional, viceministra de Trabajo y Seguridad Social, directora del Corpes Centro Oriente, directora de Prosantander y Comisionada Nacional de Televisión.
Reconoce con orgullo que todo fue fruto de su disciplina, constancia y esfuerzo y opina que para lograr los propósitos y objetivos en la vida se necesita el apoyo de su compañero de vida. Puede leer: Carmen Cecilia Pérez Gómez: la mujer que transformó a Floridablanca con pasión y compromiso
“Yo he sido afortunada, pero no todas tienen esa suerte. Además, creo que es indispensable contar con el apoyo de la familia para poder asumir retos difíciles. Hace falta también confiar en sí mismas. Estar convencidas de que sus propósitos, ideales y sueños se pueden hacer realidad”, asiente con una sonrisa cálida.
Sin esos desafíos, seguramente, no podría mirar atrás con satisfacción.
Ese legado de confianza y convicción es el que le deja a las nuevas generaciones: “Les diría que nunca abandonen sus sueños y que trabajen por ellos con disciplina y confianza en sí mismas. El apoyo de la familia es fundamental, pero también lo es creer en sus propios valores”.

















