Se estima que cerca de un 45% de los adultos roncan ocasionalmente y, aproximadamente, un 25% lo hacen de manera habitual. Conozca cuáles son los efectos nocivos en la salud si sufre de ronquidos o de apnea del sueño.

Publicado por: Redacción Vanguardia
¿Le han dicho que ronca en la noche? ¿Siente que se levanta frecuentemente o que al levantarse no está completamente descansado? ¿Se despierta constantemente con la boca seca o con dolores de cabeza? ¿Ha tenido la sensación durante la noche de que por momentos se le para la respiración?
Si la respuesta fue positiva en más de una pregunta, este artículo le puede interesar. Todos estos son síntomas que sufren las personas que tienen apnea del sueño, un problema de salud que a menudo se minimiza, pero que tiene un impacto negativo en las personas y en nuestras familias.
Se estima que cerca de un 45% de los adultos roncan ocasionalmente y, aproximadamente, un 25% lo hacen de manera habitual. En muchos casos, los ronquidos pueden ser una señal de la apnea obstructiva del sueño (AOS), un trastorno donde la respiración se interrumpe o se vuelve superficial durante el sueño. Alrededor del 4% de los hombres y el 2% de las mujeres sufren de AOS, aunque muchos casos no son diagnosticados.
Los problemas de salud asociados a los ronquidos y la AOS son numerosos y graves. Por un lado, estos trastornos pueden generar interrupciones del sueño que llevan a una baja en la calidad del mismo, generando somnolencia diurna, disminución en la concentración y el rendimiento laboral.
Pero además, la AOS ha sido vinculada con enfermedades cardiovasculares, incluyendo hipertensión, arritmias, enfermedad coronaria e infartos. Otros problemas asociados incluyen resistencia a la insulina, diabetes tipo 2, y un mayor riesgo de accidentes de tráfico debido a la fatiga.
¿Qué debo hacer si sufro de apnea del sueño o ronco en la noche?
La buena noticia es que tanto los ronquidos como la apnea del sueño pueden ser manejados eficazmente con cambios en el estilo de vida y tratamiento médico. A continuación, se presentan algunas recomendaciones que pueden ayudar a mejorar la calidad del sueño:
1. Mantener un peso saludable: El sobrepeso puede contribuir a los ronquidos y la AOS al aumentar la cantidad de tejido en la garganta que puede bloquear las vías respiratorias.
2. Evitar el alcohol y los sedantes: Estas sustancias pueden relajar los músculos de la garganta y empeorar los ronquidos y la apnea del sueño.
3. No dormir boca arriba: Dormir de lado puede ayudar a prevenir el colapso de las vías respiratorias.
4. Mantener una rutina de sueño regular: Acostarse y levantarse a la misma hora todos los días puede ayudar a regular los patrones de sueño.
5. Uso de dispositivos de avance mandibular: Estos dispositivos, que se usan en la boca durante el sueño, pueden ayudar a mantener las vías respiratorias abiertas.
Si estos cambios en el estilo de vida no son suficientes, es importante consultar a un médico, ya que existen tratamientos como la terapia de presión positiva continua en las vías respiratorias (CPAP) y las cirugías para el tratamiento de la AOS.
En conclusión, los ronquidos y la apnea del sueño no son simples molestias, sino serios problemas de salud que requieren atención. Es fundamental prestar atención a la calidad del sueño y buscar ayuda médica cuando sea necesario, para garantizar no solo noches tranquilas, sino también días saludables y productivos.















