Las Santandereanas
Martes 03 de junio de 2025 - 12:15 PM

Marta Liliana Ruiz: una actriz santandereana con carácter y voz firme

En cada palabra refleja el temple que define a las mujeres de esta tierra: las que luchan, construyen y se levantan. Marta Liliana Ruiz es, sin duda, una de ellas. Una santandereana con la voz intacta y el alma más viva que nunca.

Suministrada/Vanguardia
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“Te vas a quedar sin lengua, no vas a volver a hablar”. A Marta Liliana Ruiz, una actriz de las de toda la vida, esas palabras le calaron el alma. Su voz, la que ha dado vida a decenas de personajes, estaba en riesgo. Imaginar una vida diferente a la que había construido en los últimos 40 años le provocaba un dolor más grande que el mismo cáncer que le fue detectado.

Esta actriz santandereana que ha conmovido y acompañado a generaciones de colombianos en telenovelas, películas y obras de teatro, sabía que no se trataba de un punto final. En aquel 2021 pensó incluso en escribir, pero nada le arrebataría la posibilidad de seguir llevando historias a los hogares de Colombia y el mundo.

Marta Liliana es una mujer de carácter, no sabe lo que significa rendirse. Hizo de esa experiencia un testimonio de amor propio, fe y berraquera. La misma con la que desde pequeña se abrió paso en la vida: la que lleva tatuada en la sangre. Es una de esas santandereanas que nos hace sentir profundamente orgullosos.

Cuando tuvo que enfrentar la posibilidad de dejar la actuación, se dio cuenta de algo más profundo: “Había dejado en segundo plano a mi familia, me había dejado en segundo plano. Y entendí que hay una Marta Liliana madre, mujer, abuela, que necesita un tiempo para ella”.

Hoy vive con otra perspectiva. “La vida hay que amarla y disfrutarla cada minuto. Ahora vivo para mí. Y, por fortuna, puedo seguir haciendo lo que amo como actriz, pero con otra visión”, narra Marta Liliana, quien a sus 60 años protagoniza la serie Maduros Inmaduros.

La pasión la mantiene viva. La llevó de Bucaramanga a los grandes escenarios, le permitió resistir el cáncer. Hoy la sostiene como una mujer fuerte y profundamente humana. Lea también: “Merecemos disfrutar nuestro cuerpo”: Adriana Convers,una bumanguesa que desafía la moda

Suministrada/Vanguardia
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Bucaramanga: el origen de todo

“Los recuerdos más hermosos de mi vida están en Bucaramanga”, dice sin dudar. Aunque su acento no la delata, es una embajadora de estas tierras bravas y cálidas.

Nació y creció en su bonita, “la más bonita de todas”, como resalta en sus publicaciones en redes sociales. Estudió en el colegio Reina de la Paz y, hasta hoy, sus amigas son las mismas de aquella época.

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“Soy nieta de abuela santandereana, hija de mamá santandereana... Bucaramanga es mi ciudad”. Y aunque la vida la llevó a vivir fuera, regresa constantemente, pues en su tierra está su madre, su padrastro, una de sus hijas y sus nietos. La capital de Santander fue el escenario de los primeros y más importantes capítulos de su historia.

“Cuando voy a Bucaramanga me quedo arrunchada con mi mamá, disfrutándola. Eso es lo más importante”. Siempre reserva un tiempo para una buena carne oreada, una arepa santandereana, una kola Hipinto y un tinto. No puede faltar una tarde con sus “amigas del alma”.

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A las mujeres santandereanas, cuando nos hicieron, nos quitaron el miedo. Somos valientes y valiosas.

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Marta Liliana Ruiz, actriz santandereana.

Una reina en el teatro

De su infancia tiene los mejores recuerdos. Su voz sale disparada después de una sonrisa cuando recuerda que jugó con muñecas hasta la adolescencia y que siempre, desde muy pequeña, hizo parte del grupo de teatro del colegio.

“De hecho, las monjas del colegio todavía son mis amigas, nos escribimos, me mandan mensajes. Cuando he tenido necesidad de apoyo, ellas están ahí. Son parte de mi vida”, expresa.

Sin embargo, su primer libreto llegó después de la corona. Fue Señorita Santander en 1982 y representó a Colombia en Miss Internacional en Japón al año siguiente. Aunque estudiaba arquitectura, una declaración suya en una entrevista durante el certamen de belleza lo cambió todo. Le puede interesar: Liliana Caballero Rojas: una voz femenina que revoluciona la caficultura en Santander

El director Gustavo Nieto Roa, quien por aquel entonces buscaba a la protagonista de su película, la escuchó decir: “me gusta la actuación”. Así se convirtió en la protagonista de Caín. “Después de mucho vaya y venga, porque tenía que ir a Japón, hice esa película. Comencé sin tener ninguna preparación. Poco a poco, a punta de papeles y de compartir con otros actores, la vida me convirtió en una actriz de tiempo completo”, narra recordando a esa mujer que decidió seguir sus pasiones.

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En ese salto de fe que dio al pasar a las cámaras sin estudios en artes escénicas, fue imposible ocultar su carácter y temple santandereano. “Las santandereanas somos echadas para adelante, a nosotras nada nos queda grande”. Lo dice con la misma firmeza con la que ha enfrentado sus mayores pruebas.

Porque la vida a Marta Liliana no se la ha puesto nada fácil. “He tenido que enfrentar muchas batallas, por mis hijos, por mi salud, por mil cosas. Muchas veces he tenido que sacar fuerza de donde no la tengo, y en eso sí ayuda la sangre santandereana, porque ayuda a que uno, como dirían por ahí, no se arrugue”.

En sus más de 40 años de trayectoria ha tenido personas valiosas rodeándola, pero hay una mujer, también de esta tierra, que influyó profundamente en su vida: Margalida Castro. “Fue un apoyo del 100 %. Hacía de mi mamá cuando empecé. Éramos muy afines: tejíamos juntas, hacíamos crucigramas. Éramos amigas de verdad. Su partida me dolió mucho”.

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No dejen de amarse a ustedes mismas por encima de cualquier cosa. Porque si uno no se ama, no puede dar amor ni hacer las cosas con pasión. Y ahí es donde la vida cobra sentido.

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Marta Liliana Ruiz,actriz santandereana.

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La vocera de dios

A Marta Liliana le diagnosticaron cáncer de lengua. El tumor comprometía una cuarta parte de ese órgano. Amenazaba no solo su salud, sino su identidad, profesión y vida.

Marta Liliana confiesa que una pregunta invadió su existencia: “‘¿por qué me estás poniendo esta prueba a mí, que ya he tenido tantas?”.

Para Marta Liliana, Dios necesitaba una vocera para visibilizar este cáncer tan agresivo y del que poco se hablaba en aquel momento. Está convencida de que él sabía que una mujer santandereana tendría la valentía para enfrentarlo. Además: Ángela Patricia Janiot: la primera estrella de Bucaramanga

“Mi fe en Dios fue primordial. Si no creyera en Dios, si no supiera que él está a mi lado, que me pone pruebas, pero que es para demostrarme que está conmigo en las buenas, en las regulares y en las malas, no lo habría logrado. La fe fue la que me sacó adelante, y el apoyo de toda mi familia”, sostiene.

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En medio del dolor y de los comentarios insensibles cumplió con su propósito. Hoy, muchas personas la buscan para preguntarle qué médico consultar, qué camino tomar, cómo no perder la esperanza.

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