El 8 de marzo, día Internacional de la Mujer, un grupo de valientes mujeres como nuestras heroínas de la historia (Manuela Beltrán y muchas más), se desnudó con la más noble intención de hacer sonar las alarmas sobre lo que significa el peligro de la explotación minera a gran escala en la zona de páram, y los efectos sobre el agua que consumimos en Bucaramanga y el área.
Publicado por: Luis Martin Blanco Tirado
Con su gesto invitan ellas a que nuestros gobernantes, llámense alcaldes, gobernadores, ministros y presidente, desnuden sus corazones y sus mentes y nos permitan ver si van respetar lo que la Constitución Política de Colombia consagra sobre la protección de un ambiente sano, entre otros, contemplado como un derecho fundamental y por tanto inviolable.
El manto de duda que dejó la declaratoria de Parque Natural a una parte reducida del páramo de Santurbán de donde muy probablemente se excluyan los territorios de las grandes mineras por parte de la Corporación de la Defensa de la Meseta de Bucaramanga (CDMB), permitirían pensar que lo que se hizo fue realmente legalizar la actividad minera a esas empresas, para que los ambientalistas dejaran tanta alharaca, violando también la carta política que prohíbe tales explotaciones en zonas de páramo.










