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Miércoles 26 de junio de 2024 - 12:00 AM

Reconstruir, reconstruir…

Por Martha Pinto de Hart

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La novela histórica de James Michener sobre Polonia se resume en esta reseña de Lecturalia: “Una poderosa y dramática novela sobre un sufrido un pueblo, víctima eterna de sangrientas invasiones de tártaros, germanos, suecos, turcos, esclavos y rusos que pretenden apoderarse de esa estratégica tierra. Sólo el infatigable amor de los polacos a su tierra, su valor y coraje para defenderla, han podido mantener al pueblo unido a través de los siglos de invasiones, destrucción, devastación perpetrada por ambiciosos vecinos, superiores en fuerza y número”. A lo largo de 8 siglos, cada vez que sufrieron una invasión y sus ciudades fueron arrasadas, los polacos acometieron de inmediato su reconstrucción con gran determinación y fortaleza.

Una fortaleza así es la que necesitamos los colombianos para defender nuestras instituciones democráticas de la erosión que vienen sufriendo con cada discurso populista del Presidente, con las reiteradas propuestas de realizar una constituyente evadiendo las normas constitucionales, con cada descalificación que hace de los empresarios o de quien opine diferente, con el debilitamiento de nuestras fuerzas armadas, la destrucción del sistema de salud, la apropiación del ahorro pensional de los trabajadores, la debacle en construcción de vivienda, la frecuente pretensión de invadir las competencias de otros poderes, el robo descomunal de los recursos públicos destinados a los más necesitados, amén de una interminable lista de estropicios que está arrasando con los avances alcanzados en varias décadas.

Es hora de que la sociedad civil se organice y se prepare para participar en la reconstrucción de esta adolorida patria con las herramientas que provee la democracia. Si bien una mayoría opina que el país estaba mejor hace 2 años que ahora, hay que reconocer que existían múltiples inequidades que es necesario corregir. Fueron esas demandas expresadas por un gran número de personas inconformes las que capitalizó Gustavo Petro para ganar la Presidencia. Son útiles también las masivas manifestaciones pacíficas en defensa de las instituciones como las cortes y el congreso pues difícilmente actuarán como contrapeso si no tienen un claro apoyo de la ciudadanía. Hay que estar prestos a defender las libertades civiles y políticas y a exigir unas elecciones libres y transparentes.

Tenemos que despertar. De la mano de los mandatarios territoriales y conectados con las necesidades del ciudadano, se debe construir una verdadera agenda incluyente de recuperación en lo político, lo económico y lo social, que provea soluciones a los problemas del país.

Se requieren liderazgos valientes y honestos, menos egos y más unión de los partidos democráticos. Urge identificar aquellos temas que nos aglutinen y nos unan en un propósito común (como a los polacos) que nos permita resistir la arremetida de las ideologías destructivas y reconstruir este bello país a partir del 2026

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