Los clubes sociales como las áreas de esparcimiento familiar privadas siguen creciendo y fortaleciéndose.
Cada día estamos viendo cosas nuevas en la Mesa de los Santos. Quienes la visitamos con alguna frecuencia sentimos que ese paraíso que nos dio la naturaleza, por su clima, por la paz de su ambiente, es el mejor descanso del diario vivir, con actividades para toda la familia, como el desarrollo del comercio e industria para satisfacer las actividades de la zona.
Solo falta consolidar un clinicentro que resuelva las urgencias, especialmente, en la población adulta.
Los clubes sociales como las áreas de esparcimiento familiar privadas siguen creciendo y fortaleciéndose, algunos como el club Casa de Campo ofrecen vivienda para fines de semana, así como su cancha de golf de 9 hoyos. Y con Acuarela se tienen deportes acuáticos.
La última vez que fuimos conocimos un nuevo restaurante, próximamente será también hotel, con vista a una parte del cañón del Chicamocha. Está muy cerca de Los Santos, donde uno ya desciende al casco urbano. Es una construcción moderna y su estructura se integra al terreno, tiene muy buen servicio y su comida como la moda lo exige es gourmet. Se siente que el turismo a la mesa está creciendo. Se puede disfrutar de muchos restaurantes y hay para todos los gustos.
La construcción de nuevos condominios, así como el ofrecimiento de lotes de todos los tamaños, genera mayores movimientos vehiculares.
Ahí esta el problema a resolver porque el tráfico ya es intenso; además, existe el transporte de volquetas para transportar el yeso que se produce para las cementeras.

Aunque no utilizan la vía nueva, la densidad del trafico liviano es cada día mayor. Como en todas las capitales, se crean lugares cercanos para descansar y vacacionar: en Medellín está Rionegro, en Bogotá, muchos buscan calorcito en Melgar y otros pueblos vecinos; nosotros tenemos nuestra Mesa de los Santos, la que esta pidiendo ampliación a tres carriles, así sea en tramos de adelantamiento, así como la estructura que agilice el cruce con la vía nacional. Esas inversiones son urgentes, señor gobernador.
El acueducto es otra obra importante, ya lo programó don Zoilo Santamaría, gran promotor de la Mesa de los Santos, campesino de sepa sin PhD, quien adquirió un lote para encauzar las aguas del río Manco, las que por gravedad suben a La Mesa de los Santos. No se necesita el costoso de bombeo, solo el diseño hidráulico de su tubería en alta presión.
Hay que continuar con ese proyecto y ese estropicio que armó un anterior gobierno hay que deshacerlo y devolverle la placa a su gestor.
Señor gobernador, estas son las ilusiones de sus gobernados, esperamos que al menos las ponga en marcha porque creo copará varias administraciones. Está en sus manos su realización.











