Publicidad

Columnistas
Miércoles 16 de octubre de 2024 - 12:00 AM

Corrupción, clientelismo y debilidad institucional

Por Martha Pinto de de Hart

Compartir

El Premio Nobel de Economía 2024 fue otorgado a los economistas Daron Acemoglu, James Robinson y Simon Johnson por sus investigaciones pioneras sobre el impacto de las instituciones en el desarrollo económico y la prosperidad de las naciones, destacando cómo su trabajo ha transformado la comprensión de la relación entre las estructuras políticas y económicas y el crecimiento a largo plazo, proporcionando una base sólida para las políticas de desarrollo.

Robinson y Acemoglu son coautores del best seller “Por qué fracasan las naciones”. En dicha obra argumentan que el éxito o el fracaso de las naciones está determinado principalmente por la calidad de sus instituciones políticas y económicas. Las instituciones inclusivas, que fomentan la participación y el bienestar de una amplia mayoría, son clave para el crecimiento sostenible, mientras las que concentran el poder y los recursos en unas pocas manos, suelen llevar al estancamiento o al colapso económico (Infobae).

En entrevista que concedió al diario La República hace 7 años, las palabras recurrentes de Robinson para describir a Colombia fueron corrupción, clientelismo y debilidad institucional.

Sobre la corrupción en Colombia dio un ejemplo devastador: “cuando el presidente Santos fue a recibir el Nobel de Paz, ¿quién estaba en la audiencia? El presidente Samper. Todo el mundo conoce en Colombia cuán corrupto fue el presidente Samper. …tomó millones de dólares del Cartel de Cali para comprar votos en su elección. ¿Dónde está la responsabilidad? No hay responsabilidad en Colombia. Por supuesto que va a haber corrupción cuando hay una violación de las prácticas apropiadas. Eso es un ejemplo increíble de cómo en Colombia no hay responsabilidad de los actos. Hacen lo que quieren y se salen con la suya”.(¿Les suena familiar?). La corrupción es parte de un problema más grande de responsabilidad por parte las instituciones políticas”.

¿Y el clientelismo? Se perpetúa porque los políticos y los contratistas que los apoyan a cambio de beneficios no quieren que las cosas cambien.

Robinson señala como muy grave que la institucionalidad de la Justicia sea tan débil en Colombia. “El Estado no resuelve disputas. Entonces la gente toma las leyes por su propia mano. En Colombia no hay instituciones que resuelvan conflictos, ya sea por tierras o cualquier otra cosa”. Aconseja que el gobierno deje de pensar que la tenencia de la tierra es el factor de equidad porque no todos podrán tenerla (y hacerla producir), en cambio debería concentrarse en la educación que sí es un activo al que todos podemos acceder.

Robinson enfatizaba en la debilidad del Estado. “No veo un plan para cambiar cómo funcionan las cosas, no veo un plan político en ese sentido…La verdadera cuestión es tener un Estado que sea responsable, que resuelva los conflictos”.

Sabemos que nuestro presidente no seguirá los consejos de sus colegas premiados con el Nobel. Vamos de mal en peor.

Publicidad

Publicidad

Tendencias

Publicidad

Publicidad

Noticias del día