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Lunes 21 de octubre de 2024 - 10:39 AM

Fútbol e historia política

Pero no soy ni experto en ni hincha del fútbol; solo que el nombre del dos veces Presidente boliviano (1952-1956 y 1982-1985), como López Pumarejo, cuyo nombre conserva el estadio de La Paz sin haber tenido que “bordar” nada, diferente al futuro de sus paisanos, me transportó a mediados del siglo XX.

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Malos perdedores como somos, buscamos el mal en las sábanas; y en el fútbol, entre el furor innecesario de batallas montadas para fanáticos, con mayor razón. Con la derrota 1-0 frente al seleccionado boliviano, no se escapó la altura para echarle la culpa; y en una de esas gazaperas que arman en los medios, un informador desinformado confundió de paso el estadio de Villa Ingenio en El Alto (a 4150 mts.), ahí no más cerca de La Paz-, con el “Hernán Siles Zuazo” (a 3647 mts.) de la capital en Miraflores, construido en el cielo según afirman allá locutores también gritones, con 45.000 sillas cómodas; menos mal que la confusión no fue con el “Unión Minas” (a 4378 mts.), porque la justificación del 1-0 hubiese sido total. Pero no soy ni experto en ni hincha del fútbol; solo que el nombre del dos veces Presidente boliviano (1952-1956 y 1982-1985), como López Pumarejo, cuyo nombre conserva el estadio de La Paz sin haber tenido que “bordar” nada, diferente al futuro de sus paisanos, me transportó a mediados del siglo XX; en la convulsionada historia boliviana encontré similitudes con la historia sociopolítica de diferentes países latinoamericanos y en particular con Colombia.

Miembro de una dinastía de Siles pues su padre Hernando Siles Reyes (1882-1942), como su hermano Luis Alfonso también fueron Presidentes, precursores del nacionalismo boliviano fervorosamente vinculado, desde entonces, a la lucha de los mineros, con líderes legendarios como Juan Lechín Okendo. Hernán Siles Zuazo, junto con Víctor Paz Estenssoro también de significativa presencia en la historia boliviana, Gonzalo Sánchez de Losada y Carlos Mesa fundó en 1942 el MNR (Movimiento Nacionalista Revolucionario), gestado en las consecuencias territoriales de la Guerra de El Chaco (1932-1935), entre Paraguay y Bolivia, y llegó al poder en 1952 con golpe de estado duro y 9 de Abril aciago para una Junta Militar que ya acumulaba 10 años en el poder. Con nueva constitución se iniciaron cambios estructurales en diferentes campos del quehacer cotidiano de los bolivianos, de tal alcance sociopolítico que se considera a 1952 el fin de los gobiernos “de los barones oligárquicos”.

Aplicando los principios definidos en el MNR se desarrollaron programas para evaluar el pasado histórico, se nacionalizaron los recursos naturales haciendo a un lado a los barones del estaño y a los terratenientes, se desarrollaron programas y proyectos de inclusión social, en un país donde más del 60% de la población era y es indígena y mestiza; se obtuvo una alianza entre liberales y socialistas, con el fin de implantar un nuevo paradigma de sociedad. Fascinante historia que invita a profundizarla; fueron los tiempos de los “No alineados” zafándose de dos grandes que se distribuían el mundo en Guerra Fría, como se distribuye un ponqué.

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