Ley 2173 del 30 de Diciembre de 2021 “por medio de la cual se promueve la restauración ecológica a través de la siembra de árboles y creación de bosques en el territorio nacional, estimulando conciencia ambiental al ciudadano, responsabilidad civil ambiental a las empresas y compromiso ambiental a los entes territoriales; se crean las áreas de vida y se establecen otras disposiciones”.
En este contexto, lo que es inexplicable es que hayan transcurrido casi cuatro años para que esta ley haya sido reglamentada por el Ministerio de Ambiente y Desarrollo Sostenible, para su aplicación, mediante la Resolución Nº1491 del 17 de Octubre de 2025.
Mientras tanto la deforestación de bosques y selvas desafortunadamente no para a pesar de la fuerte normativa penal para evitarla, a pesar de los efectos desastrosos para muchas fuentes de agua indispensables para las actividades agrícolas y para el abastecimiento a los municipios.
Los 18 Artículos de la Ley determinan u ordenan actividades muy adecuadas para ayudar a reverdecer el país, de las cuales, y por espacio, vale la pena destacar sólo algunas, como “ establecer la creación de Áreas de Vida y creación de bosques en cada uno de los municipios del país, con la participación activa de toda la población en la restauración y conservación ecológica del territorio, a través de la siembra de árboles para la creación de bosques y el aumento de la cobertura vegetal, con el trabajo conjunto de las empresas y la entidades competentes.
Es un obligación de todas las alcaldías con la guía de las Corporaciones Autónomas Regionales y las autoridades ambientales de los municipios.
Bajo el concepto de Sostenibilidad, definido como la integración de lo económico, social y ambiental, esta Ley determina que todas las medianas y grandes empresas deberán desarrollar programas de siembra de árboles, como mínimo dos (2) árboles por cada uno de sus empleados. Las micros y pequeñas empresas también podrán hacerlo por decisión propia .

Es una muy buena oportunidad para el sector empresarial posicionarse positivamente en este tema, y si quisieran, hacer medir por las organización especializadas, su huella de carbono- gases de efecto invernadero producido anualmente por sus actividades- y ponersen en Carbono Neutro con la siembra de árboles. Son 6 árboles por cada tonelada de gases invernadero. Este hecho es también una oportunidad para lograr una mejor imagen de marca, definitiva para tener más clientes para sus productos industriales, comerciales, de servicios, etc.
Muy importante la divulgación y socialización de esta ley para arborizar y reverdecer más las ciudades, como Bucaramanga, que tiene un déficit a de más de 150.000 árboles en relación a su número de habitantes.
Bucaramanga Verde debe ser un propósito de todos.










