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Sábado 20 de junio de 2026 - 01:00 AM

El uso del miedo y la trampa del falso dilema

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“O están con nosotros o están con los terroristas” dijo el entonces presidente de Estados Unidos George W. Bush en 2001 cuando declaró la “guerra contra el terrorismo”. Un ejemplo icónico del uso del miedo y la falacia del falso dilema para forzar una decisión, similar a la forma como hicieron campaña los candidatos Cepeda y De la Espriella.

El falso dilema o la falsa dicotomía es una falacia lógica que reduce un asunto complejo a dos posibilidades que excluyen las demás e impiden ver los matices. La ausencia de debates es una muestra del uso manipulador de esta estrategia. Desde la campaña de Cepeda se plantea el falso dilema de: “o están conmigo o están con el fascismo” mientras la campaña abelardista plantea: “o están conmigo o están con los terroristas/guerrillas”.

De esta forma se borran de un tajo los yerros de cada candidatura pues la única otra opción resulta “peor” mientras se oculta que los aspectos fundamentales del país seguirán su curso: Colombia como peón de la OTAN, los TLC afectando la economía, la espiral de deuda pública creciendo, las reformas tributarias regresivas cada 18 meses y la sumisión a intereses foráneos, entre otras.

Entonces, ¿será lo óptimo buscar el mal menor? Para H. Arendt elegir “el mal menor” sigue siendo elegir el mal y cuando una sociedad se acostumbra a esa lógica termina por debilitar la moral, al punto de normalizar cualquier atrocidad.

Aunque el 52 % de los habilitados para votar no respaldó en la primera vuelta ni a Cepeda ni a Abelardo, la mayoría de organizaciones políticas adhirieron a una de las dos campañas o vetaron a alguna. Llama la atención el Partido Dignidad y Compromiso que tomó la peor decisión posible: avalar cualquier opción; Cepeda, Abelardo o en blanco, es decir permitir el voto por cualquiera, repitiendo la decisión de 2022 entre Petro y Rodolfo.

Dicha decisión sirve para contrastar con la de votar en blanco, (verpronunciamiento de Colombia Soberana), pues como en un examen de selección múltiple, no es lo mismo la opción de “todas” a “ninguna” de los anteriores. El voto en blanco, que tiene su propia casilla y no se suma a ninguna candidatura, no significa votar por cualquiera, significa rechazar la falacia del falso dilema y en su lugar establecer las bases de una transformación real a través de la oposición venidera.

Que exista una gran cantidad de colombianos que no acompañan las tesis catastrofistas sobre las que Cepeda y Abelardo construyen sus campañas es una digna forma de resistencia civil, de quienes se niegan a la imposición de un falso dilema y a ser manipulados por el miedo.

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