Los “progress”, encabezados por Petro, se han propuesto hacerle creer a quienes tienen necesidades y el Estado no se las ha podido atender por escasez de dinero (muy buena parte se lo lleva la corrupción), que la solución está en que todo sea estatizado, la población tenga igualdad basada en pobreza generalizada y le den gracias al Estado por depender de el.
Esa visión de Estado nos lleva a desaparecer las empresas privadas productivas y generadoras de empleo e impuestos, pues pasan a ser mal manejadas por el gobierno, a ser burocratizadas y con baja productividad (ejemplo: Ecopetrol).
De igual forma sucede con la salud, la educación, la explotación de los recursos mineros que, en Colombia, son de gran variedad y generosidad, el sistema pensional, el sistema de transporte, en fin, todo lo que en el país genera oportunidades de trabajo y progreso a numerosos colombianos.
Lo que callan, es la forma como el Estado y las finanzas públicas se nutren de los impuestos que recauda del sector productivo, para poder pagar sus empleados, desarrollar inversión en infraestructura, subsidios, atender emergencias y desastres, fomento de exportaciones, es decir, las necesidades del país, Por ejemplo, un médico que gane $100 millones/año, deberá pagar impuestos por el 35%, o sean $35 millones. Una empresa productora de alimentos, si tiene utilidades por $100 millones, tiene impuestos por el 35%, o sea $35 millones, además el 4x1.000 del valor de los movimientos bancarios. Si la empresa es comercializadora, debe responder por varios impuestos como el 19% de impoventas, el 35% de impuesto sobre la renta, el 4x1.000 de gravamen por movimientos financieros, del 0 al 20% por arancel sobre sobre las importaciones. Lo anterior son impuestos nacionales y hay que agregarle los impuestos departamentales y municipales como el impuesto de industria y comercio, el 15% del valor del ICA como Impuesto de avisos y tableros, sobretasa bomberil, predial. Así puedo seguir enumerando los impuestos a Restaurantes y Bares, al transporte de carga, en fin, toda una catarata de impuestos para nutrir al Estado del dinero necesario para su funcionamiento, atención de la deuda e inversión.
El progresismo pretende estatizar todo, cuando está demostrado que el Estado es pésimo administrador, en ningún país en el que se haya aplicado este sistema, ha sido exitoso. Solo ha generado pobreza generalizada y dependencia de un Estado ineficiente.
¿Es eso lo que pretendían Petro y Cepeda recetarle al país?
Debemos ser conscientes de lo que se salvó Colombia y ofrecerle al Presidente Abelardo De La Espriella, a su Vicepresidente Jose Manuel Restrepo y a su equipo de gobierno, nuestro incondicional respaldo y ayuda para que podamos tener la Colombia que soñamos…QUEDAMOS EXPECTANTES.












