Teniendo en cuenta que, a lo largo de mi vida profesional, política y administrativa, he tenido la oportunidad, cuatrienio tras cuatrienio (desde hace más de medio siglo), de escuchar diversas intervenciones de presidentes recién posesionados, celebro que el presidente Abelardo De Laspriella (ADLE), en su primer discurso, haya sido preciso, claro y contundente, y, hasta donde yo lo siento, real y sinceramente comprometido con el futuro y desarrollo del país. En general, ADLE trató los problemas estructurales que afectan a Colombia desde hace décadas, pero se refirió de manera especial a algunos que crecieron gravemente en la pasada administración. A continuación, resumo los cinco temas que, en mi criterio, considero los más importantes, no sin antes anotar que me llamó la atención el ambiente religioso en el que se adelantó la ceremonia de posesión.
Los cinco temas. 1) Seguridad: El solo hecho de haber pronunciado el discurso en el cantón militar Pichincha da la medida de la prioridad que dará su gobierno a las fuerzas militares, a la recuperación del orden (incluso construyendo megacárceles) y combatiendo el narcoterrorismo; 2) Las finanzas públicas y la corrupción. Dedicó buena parte de su intervención a estos dos temas (finanzas y corrupción) por ser estos los más graves problemas que afectaron y desgastaron al gobierno Petro. Precisó superar el déficit fiscal, reducir el gasto público y luchar de frente contra la corrupción; 3) Desarrollo económico y crisis energética. Se comprometió a eliminar el impuesto al patrimonio, a dar garantías a la inversión, a recuperar a Ecopetrol y a la autosuficiencia energética. Asimismo, a la sustitución de los cultivos ilícitos y a la fumigación aérea de los cultivos de coca; 4) Gobierno incluyente. Manifestó que será el presidente no solo de los que votaron por él, sino también de los que votaron por otro. Llamó a la unidad y se comprometió a dar garantías a los independientes y a la protesta, siempre y cuando estén dentro del cumplimiento de la Constitución y la ley, y 5) La justicia social y la educación. Se comprometió a luchar contra la pobreza como un elemento esencial de su gobierno. Además, fue claro en manifestar su apoyo a la educación pública, pero rechazó que desde las escuelas haya adoctrinamiento político.
En lo que a Santander respecta, celebro el contundente respaldo a los Yacimientos no Convencionales (fracking). Sobre este tema he escrito seis columnas, defendiendo los PPii (Proyectos Piloto de Investigación Integral) Kale y Platero, ubicados en Puerto Wilches. Si los resultados de la exploración coinciden con los estudios, veremos el renacer petrolero de Santander. Urge manifestarnos y pedir al presidente, a Ecopetrol y al ministro de Minas que se comience el fracking en Santander.
Con esperanza y optimismo… QUEDAMOS EXPECTANTES.












