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Sábado 22 de agosto de 2026 - 01:00 AM

La catástrofe y el arrendamiento

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Después del terremoto del 10 de agosto me quedé pensando en algo que me parece tan grave o peor como el mismo terremoto. Familias que lo perdieron todo, buscando dónde vivir, encontrándose con propietarios que aprovecharon la desesperación para subir los arriendos como si nada. Un oportunismo que no solo es una vergüenza moral sino, y esto es lo que quiero que quede claro, una ilegalidad.

Y, sin embargo, poca gente lo sabe. Y algunos propietarios cuentan exactamente con esa ignorancia.

Mire, la Ley 820 de 2003 lleva más de veinte años diciendo lo mismo y nadie la lee. El canon mensual no puede superar el uno por ciento del valor comercial del inmueble, y ese valor comercial no puede exceder el doble del avalúo catastral. Pongámoslo en números concretos. Avalúo catastral de ciento cincuenta millones. Por dos, trescientos millones. El uno por ciento de trescientos millones son tres millones. Ese inmueble no se puede arrendar por más de tres millones al mes. No importa que haya terremoto, no importa que escasee la oferta, no importa ninguna circunstancia excepcional. La ley no tiene esa excepción.

Y los incrementos tampoco se pueden hacer cuando al propietario se le ocurra. Solo cada doce meses, y el aumento no puede superar el IPC del año anterior. Eso es todo. No hay más margen.

Hay, además, algo que las víctimas del sismo deben saber. Si Bomberos, la Defensa Civil o un ingeniero certificó que su vivienda quedó inhabitable, usted no está obligado a seguir pagando el arriendo. Puede terminar el contrato de manera inmediata, sin sanciones, sin indemnizaciones, sin que el propietario pueda descontarle nada del depósito por los daños que dejó el terremoto. Esos daños no son suyos, sino derivados de un imprevisto. La ley lo dice expresamente.

El problema de Colombia no es que no tengamos normas. Es que no las conocemos y hay gente que se aprovecha de eso, especialmente cuando llegan las tragedias.

Si está en una zona afectada y su arrendador quiere subirle el canon o cobrarle los daños del sismo, no se deje. La ley está de su lado. Búsquela, léala o busque a alguien que se la explique. Que la tragedia no la aproveche nadie más.

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