Las llamadas automáticas no solicitadas, que en EE. UU. fueron bautizadas como robocalls, son una molestia seria… y una amenaza real. Solo en Estados Unidos, estas llamadas provocaron pérdidas reportadas de 1.100 millones de dólares durante 2025. Esto ocurre porque, en media de una avalancha de mensajes impulsados por firmas legítimas y por las propias empresas de telecomunicaciones (en serio, voy a tener que sacar una orden de restricción contra mi operador), el phishing y la suplantación de identidad logran llegar a más gente y vulnerar más identidades.
Combatir las llamadas automáticas, entonces, es difícil pero muy importante. De acuerdo con las cifras oficiales, cada día en nuestro país se producen reclamos por más de 252 millones de pesos por fraudes asociados a llamadas y mensajes de texto. Es un indicador que se triplicó en apenas dos años.
De allí que sea de aplaudir la ofensiva de la Comisión de Regulación de Comunicaciones (CRC) para que los operadores implementen mecanismos de alerta que les digan a los usuarios si una llamada sospechosa con mensaje en la pantalla del celular que deben desplegarse antes de que la persona conteste.
Esta semana la CRC ajustó los plazos para empezar a identificar las llamadas publicitarias y aquellas que podrían estar asociadas con intentos de fraude. Así las cosas, desde el 31 de octubre de este año, las llamadas publicitarias entre usuarios de un mismo operador móvil deberán identificarse con el texto “Llamada con fines publicitarios”. En abril del próximo año deberá haberse implementado una “Alerta de llamada sospechosa”, independientemente de la red en la que se inicie la llamada.
El texto de la Resolución CRC 8308 de 2026 también conmina a los Proveedores de Redes y Servicios de Telecomunicaciones a implementar sistemas de monitoreo y control del tráfico de mensajes cortos de texto entre personas orientados a la detección oportuna de patrones de uso atípico que sean indicativos de un posible uso fraudulento del servicio. Una vez el sistema de monitoreo detecte en una línea o conjunto de líneas la configuración de patrones irregulares que puedan ser indicativos de fraude, se seguirá un proceso de notificación y autenticación que, de no ser completado, puede dar paso a la suspensión del servicio, la notificación a las autoridades y la cancelación de la línea.
El propósito de todo esto es dar a los usuarios herramientas para distinguir este tipo de comunicaciones antes de responder, algo que serpa de enorme importancia en el futuro más inmediato, cuando recursos de IA cada vez más accesibles les permitan a los criminales reproducir las voces de familiares, amigos y colegas.
En todo caso, vale recordar que es mejor prevenir que lamentar y que todos haríamos bien en adoptar una actitud más vigilante. Si lo llaman de su banco, o le llega un mensaje alertándolo de un movimiento sospechoso, no se le ocurra dar ningún dato. Mejor cierre esa comunicación y contacte directamente a la entidad.












