Desafortunadamente la posición de las Farc se traduce en siniestros enfrentamientos armados y golpes de mano en los que las víctimas civiles y los daños causados a poblados enteros y a las instituciones son inmensos en vidas
Publicado por: REDACCIÓN EDITORIAL
Razón Pública, medio de comunicación electrónico, difundió una misiva dirigida por Medófilo Medina a "Alfonso Cano", jefe de las Farc, sobre la dinámica del conflicto interno que durante los últimos 60 años ha vivido el país. Tal misiva resalta la evolución de la realidad colombiana entre los años 40 del siglo XX y hoy, las significativas modificaciones que en tal espacio de tiempo ha experimentado el mundo, cómo se quedaron sin espacio las tesis de que las confrontaciones de ideas deben pasar por el escenario de la guerra interna y cómo las diferentes concepciones sobre el bienestar de la sociedad y las estrategias para cerrar la brecha y luchar contra las inequidades, deben darse en un eje distinto al de la confrontación armada.
El historiador Medina, destacado intelectual y exponente de la izquierda, hace énfasis a "Cano" en que la lucha armada quedó fuera de lugar en la América Latina de hoy. Refuerzan los argumentos del autor del libelo el que en América del Sur, excepción hecha de Colombia y Chile, el resto de mandatarios que están en el poder tienen ideas de izquierda y han llegado al poder a través del voto popular, en elecciones democráticas, sin necesidad de violencia, ni sobresaltos institucionales.
La carta le manifiesta a "Cano" que la idea de confrontación está fuera de época. Y, añadiríamos nosotros, representa para Colombia una tragedia inmensa en pérdida de vidas humanas, oportunidades, esfuerzos y hace que se tengan que dedicar a la guerra grandes partidas presupuestales que podrían estar prestando inmenso servicio en frentes tales como salud, educación, vivienda y creación de empleo, entre otros.
Mas la realidad es tozuda. Mientras el intelectual de izquierda hace tan generoso llamado a "Cano", éste desarrolla un nuevo plan de guerra, cambiando la estrategia que tenían las Farc cuando las dirigían ‘Marulanda’, ‘El Mono Jojoy’ y ‘Raul Reyes’, poniendo en práctica la táctica de la guerra de la pulga, basada en golpes de mano, gran movilidad, intensificación de los hostigamientos a la fuerza pública, el uso de minas antipersona, francotiradores y eludiendo enfrentamientos bélicos prolongados.
Como se ve, entre la posición del intelectual de izquierda y el actuar del jefe de las Farc hay un gran abismo. Desafortunadamente la posición de las Farc se traduce en siniestros enfrentamientos armados y golpes de mano en los que las víctimas civiles y los daños causados a poblados enteros y a las instituciones son inmensos en vidas y ahondan el atraso de regiones enteras.
Por eso es tan importante que cada vez con más énfasis la opinión pública rechace abiertamente la confrontación armada.










