En nuestra sección de servicio comunitario, una vecina del sector de Guarín denuncia el excesivo ruido que generan las ventas ambulantes por estos lados. Veamos:

Josefa Gómez Vásquez, una de nuestras lectoras, presentó una petición formal ante la sección del Defensor de la Comunidad de Vanguardia, en la que manifiesta su preocupación por los altos niveles de contaminación auditiva en los alrededores de la plaza de mercado de Guarín.

Según la denunciante, en el sector comprendido entre las carreras 33, 33A y 34 y las calles 32, 33 y 33A, los vendedores ambulantes estacionan sus vehículos desde tempranas horas de la mañana y hasta las 8 de la noche con parlantes a alto volumen, afectando la tranquilidad de los residentes y transeúntes.
“Es imposible descansar o siquiera mantener una conversación normal debido al estruendo constante. Esto no solo afecta la calidad de vida de quienes vivimos cerca, sino que también podría tener repercusiones en la salud de la comunidad”, expresó Gómez Vásquez.
La ciudadana les hace un llamado a las autoridades para que intervengan en la regulación del ruido en esta zona, recordando que la contaminación auditiva es un problema de salud pública reconocido por la Organización Mundial de la Salud.
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“No se trata de afectar el derecho al trabajo de los vendedores, sino de encontrar un equilibrio para que todos podamos convivir en armonía”, añadió.
Hasta el momento, las autoridades municipales no han emitido una respuesta oficial frente a esta problemática. De todas formas, el Defensor de la Comunidad de Vanguardia le hará seguimiento a esta denuncia ciudadana y continuará informando sobre las medidas oficiales que se tomen.
Tres problemas que genera el ruido en las plazas
- Estrés y problemas de salud mental: La exposición constante al ruido generado por las ventas ambulantes, como altavoces y gritos para atraer clientes, puede causar estrés, ansiedad e irritabilidad en comerciantes, clientes y residentes cercanos.
- Dificultad en la comunicación y concentración: El exceso de ruido dificulta la comunicación entre vendedores y compradores, lo que puede llevar a malentendidos y una experiencia de compra menos eficiente. Además, afecta la concentración de la gente.
- Afectaciones auditivas a largo plazo: La exposición prolongada a altos niveles de ruido puede contribuir a la pérdida gradual de la audición o la aparición de tinnitus (zumbido en los oídos), especialmente en quienes trabajan o transitan diariamente por estos entornos.

Nota de la Redacción: Si tiene inquietudes de la ciudad o necesita solucionar alguna problemática que afecte al barrio en donde vive, esto le va a interesar. A través de la columna del ‘Defensor de la Comunidad’ podrá denunciar esos ‘lunares negros’ que están alterando la tranquilidad de su vecindario. El correo electrónico es el siguiente: eardila@vanguardia.com















