Un proyecto busca aliviar la gran cantidad de vehículos que entran al barrio para salir hacia la autopista a Floridablanca. Este año quedarían contratadas las obras y se requieren vigencias futuras para ejecutarlas.

Hace cerca de 13 años, tras la construcción del Viaducto de la Unión, que amplió la capacidad en la autopista entre Bucaramanga y Floridablanca, una de las conexiones viales descargó todo el tráfico vehicular hacia el corazón del barrio Diamante II.
Se trata de la vía que procede desde el sector del Cacique, pasa por debajo del Viaducto de la Unión y entra al Diamante II para, posteriormente, desembocar en la autopista a Floridablanca. La idea de las autoridades es generar una conexión directa hacia la vía rápida sin necesidad de entrar a ese sector.

Tras el colapso vial en el barrio, residentes de la zona interpusieron una acción popular para pedir una solución y la justicia se pronunció. El Juzgado Catorce Administrativo de Bucaramanga ordenó la construcción de una vía para mitigar el problema. Lea también: Jueza ordenó construir una nueva vía en el Diamante II de Bucaramanga
En su providencia, la jueza argumentó que “el tráfico promedio general que por allí transita supera el volumen máximo permitido; además, el uso del suelo de dicha zona es mayoritariamente residencial, con comercio, servicio localizado, dotacional y de protección ambiental, pese a lo cual presenta alto grado de contaminación”.
Así será la solución vial en el Diamante II

De acuerdo con la Alcaldía de Bucaramanga, tras varios años de espera por parte de la comunidad del Diamante II, “el proyecto para la solución vial del sector es una realidad”.
El objetivo de este proyecto es generar una solución vehicular que le hizo falta al intercambiador del Puente García Cadena; por tal motivo, se proyecta que la movilidad de los vehículos no involucre al barrio ni vías como la carrera 24. Se buscará cambiar el sentido de algunas vías e intervenir otra para que los vehículos que provengan del Cacique salgan de manera directa a la autopista.

Al respecto, el alcalde de Bucaramanga, Jaime Andrés Beltrán, indicó que “vamos a readecuar una obra que ya está hecha, vamos a cambiar el sentido de unas vías y eso nos va a permitir que todo ese flujo de carros que va para la autopista no tenga que entrar al Diamante”.
Beltrán Martínez indicó que “ya tenemos los diseños, ya tenemos el recurso y esperamos este mes dejar avanzado el proceso de contratación para que en los próximos meses esta sea una de las obras más importantes que tenga la ciudad”. Le puede interesar: Con un ‘Tercer Carril’ buscan solucionar trancón vehicular en el Diamante II en Bucaramanga
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Por su parte, la secretaria de Infraestructura de Bucaramanga, María del Rosario Torres, explicó que el proyecto, entre proceso de licitación y ejecución de los trabajos, puede tardar cerca de siete meses, es decir, hasta el primer trimestre de 2026.
Frente a este panorama, la funcionaria dijo que “necesitamos que el Concejo de Bucaramanga apruebe unas vigencias futuras para poder iniciar el proceso de licitación. Son dos meses de licitación para estar iniciando obra en noviembre. Luego son cinco meses de ejecución y nos iríamos más o menos hasta marzo del año entrante”.
¿Qué opinan los concejales?
El concejal de Bucaramanga, Henry Gamboa, opinó que, con respecto a la aprobación de vigencias futuras para el proyecto del Diamante II, “hay unos temas en los que Bucaramanga no puede parar. No podemos borrar en un mes lo que se ha avanzado en 18. Es importante revisarlo y, si jurídicamente se puede, con mucho gusto le daremos viabilidad”.

A su turno, el cabildante Cristian Reyes sostuvo que “más allá de cualquier escenario político, necesitamos acabar con el ruido y la congestión a los habitantes del Diamante II. La gente nos suplica que se solucione ese cuello de botella, el daño que se les está generando en su salud”.
Reyes Aguilar fue enfático en afirmar que “por mi parte van a tener voto positivo. El Concejo de la ciudad tiene que seguir trabajando y tomando decisiones sobre importantes proyectos como el Plan de Alimentación Escolar, el transporte escolar, la vigilancia y la seguridad en los colegios, entre otros”.


















