Aunque Metrolínea mantendrá los buses duales hasta febrero de 2026, aún hay inconformidad entre los usuarios sobre el futuro del transporte.

Aunque el contrato de arrendamiento de los 12 buses duales que llegaron a reforzar el llamado Sistema Integrado de Transporte Metropolitano, SITME, estaba previsto para terminar el próximo 31 de diciembre, Metrolínea anunció que el servicio continuará un poco más.
Con recursos que aún quedan disponibles de este año, la entidad hará un otrosí para extender la operación hasta febrero de 2026.

Para los usuarios frecuentes del sistema -que, dicho sea de paso, no logra convencer a los bumangueses del todo- la noticia se siente como un pequeño alivio.
Muchos temían que, al llegar el fin de año, los buses dejaran de circular de un día para otro, complicando aún más los desplazamientos diarios.
¿Qué dice Metrolínea?
Desde la Gerencia de Metrolínea se explicó que esta decisión es provisional. La idea es mantener el servicio activo mientras la nueva administración local asegura los recursos que ya están contemplados en el presupuesto para la vigencia 2026.
En conversación con Vanguardia, el gerente Emiro José Castro Meza señaló que no habrá una suspensión abrupta el 31 de diciembre.
Según explicó, el proyecto de presupuesto de la capital santandereana para 2026 incluye el dinero necesario para seguir pagando el contrato durante el próximo año.

Por ahora, hay aprobados cerca de 10 mil millones de pesos para este servicio, aunque la intención es solicitar una adición.
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Desde la óptica del usuario, esto suena a que el sistema sigue “en veremos”, a la espera de decisiones administrativas que se reflejen en la calle.
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Vale la pena recordar que estos buses no son nuevos para Bucaramanga. Llegaron desde Medellín, provenientes de la empresa Transportes Medellín Castilla, una compañía con más de 70 años de experiencia en el transporte masivo del Valle de Aburrá.
Los vehículos arribaron a Bucaramanga en octubre pasado, como parte de un contrato de arrendamiento.
Proceso de transición
La llegada de los buses duales se presentó como un paso clave dentro del nuevo Sistema Integrado de Transporte Metropolitano, SITME.
La promesa era clara: mejorar la movilidad, ampliar la cobertura y modernizar el transporte urbano de la ciudad.
En su momento, muchos usuarios escucharon hablar de una “nueva etapa” para Metrolínea, más eficiente, sostenible e integrada.
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La expectativa era que el servicio empezara a responder mejor a las necesidades reales de quienes usan el transporte público a diario.
Sin embargo, en la práctica, el panorama ha sido distinto. En las calles se observa que pocos pasajeros utilizan los buses duales, y las razones se repiten entre quienes esperan en los paraderos.
El mal estado de varias estaciones, la cobertura limitada -que no pasa de sectores como Provenza- y la desconfianza acumulada tras años de problemas operativos han hecho que muchos prefieran seguir usando buses tradicionales.
A esto se suma la percepción de que la inversión no se refleja en beneficios claros. “Esto es un lujo que no se nota”, comenta un usuario frecuente, quien asegura que en algunas rutas los buses convencionales siguen siendo más rápidos y fáciles de abordar.
Sea como sea, está claro que esos buses seguirán rodando en tres rutas por las calles de Bucaramanga, al menos hasta el próximo mes de febrero. ¡Amanecerá y veremos!















