Ya hay tres presuntos autores materiales de los hechos, pero faltarían otros dos. Esto se sabe del prófugo en la capital del Valle.

Publicado por: Redacción Vanguardia
Uno de los asesinos del periodista Cristian Herrera estaría escondido en Cali, según informó el coronel Fabio Ojeda, comandante de la Policía Metropolitana de Cúcuta. El periodista, que cubría temas de seguridad, orden público y corrupción, fue asesinado en la capital de Norte de Santander el pasado 6 de junio.
Según informó El Tiempo, se trataría de “Cocoy”, quien ya habría sido capturado en 2016, junto con otros sicarios, por asesinatos ejecutados como parte de una banda conocida como “los Paisas”, que opera en Cúcuta y su área metropolitana.
Ese diario reportó que “Cocoy” estaría de fiesta en el barrio El Contento de esa ciudad cuando ocurrió el asesinato. Ahora se indaga si habría salido de Cúcuta, luego de la llegada de una comisión especial de investigadores, y se encontraría en Cali protegido por una banda criminal de allí.
Como pista para saber dónde está, las autoridades estarían guiándose por información dada por viejos socios criminales. Además, un informante les habría entregado el nombre del sicario y el de la estructura para la que trabaja a los investigadores. Esto, para buscar un posible beneficio económico.
Y en la noche de este 17 de junio fue asesinado en Cúcuta Edmundo Andrade Yáñez, de 74 años. ¿Qué tiene que ver? El adulto mayor sería abuelo de “Cocuy” y de otro de los capturados, alias Demonio.

Otros capturados
Ya se había capturado a John Sebastián “Demonio” Duque, Angélica Vesga Arenas y Wilmer Portillo González, quienes fueron imputados por los delitos de homicidio agravado y porte ilegal de armas de juego.
Harían parte de una estructura conocida como la “Familia P”, en la que “Demonio” tendría una relación cercana con Ever “Porras” Carreño, identificado por las autoridades como uno de los máximos cabecillas de la estructura.
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Aunque alias Porras permanece privado de la libertad desde 2016, los organismos de inteligencia considerarían que seguiría ejerciendo influencia sobre actividades ilegales en Cúcuta.
Entre las hipótesis que analizan los investigadores está que desde prisión habría continuado impartiendo órdenes relacionadas con homicidios, extorsiones y otras acciones criminales.
Si bien no aceptaron los cargos, un juez ordenó enviarlos a prisión mientras avanza el proceso judicial.
Con información de El Colombiano.
















