Después de bajar del cielo el año anterior la primera estrella, nuestro más preciado símbolo regional, el Atlético Bucaramanga está compitiendo con buenas posibilidades por su segundo título para bordar en el escudo.
Hoy sigue rindiendo la base de la gesta de Dudamel, pero Leonel Álvarez ha logrado unir esa esencia con su sello inconfundible desde que fue futbolista, de agresividad y determinación. Características que se palparon en el encuentro del miércoles contra Santa Fe. Con 10 hombres desde el minuto 42 del primer tiempo y jamás se corrió peligro en el arco propio. Incluso se pudo haber ampliado la diferencia para decorar mejor el resultado final. Eso es trabajo, desde la preparación física de los profesores Gómez y Bocanegra hasta las alternativas que el profesor Bedoya y Estéfano, los A.T le ofrecen también a Leo cada día que viven intensamente pensando en el próximo rival. No se pudo armar una nómina más amplia pero sí suficiente para volver a soñar, para regresar al menos a las copas internacionales que nos quedaron gustando. Este sistema pide un competidor sólido y efectivo para ser campeón, no necesariamente un plantel amplio, pero eso si experimentado, salvo contadas excepciones como fue el ‘Leopardo’ de 2024 sin tanto kilometraje en finales, así que las acciones están cotizadas para aspirar a repetir la vuelta olímpica.
Somos un equipo histórico del rentado que ya bajó bandera y que quiere seguir ganando y siendo protagonista. Los favoritos por nombre no están lejos en puntos y rendimiento este semestre, solo Junior fue líder más veces que nosotros y si hubiéramos clasificado a semifinales en el primer semestre estaríamos más cerca de los números de Libertadores. El Bucaramanga tiene al mejor arquero del campeonato, Quintana, al mejor 10, Sambueza y si no es el mejor 9 de todos Pons, está entre los tres principales y a un técnico sapiente y que ya ha sido campeón en Colombia y en el exterior.
Los astros parecen alinearse otra vez, pero hay que ir paso a paso. La victoria ante los ‘leones’ nos deja bien posicionados para el juego con Tolima del sábado. De ganar el camino se puede empezar a dibujar más claramente en el horizonte. Son difíciles, intensos y competitivos, pero tienen inconvenientes atrás que hay que irritar para que se puedan aprovechar. Armas como Gil que viene mejorando y que tiene un inmenso potencial pueden ser claves para explotar la banda derecha ante la salida de su lateral izquierdo casi permanente y la sapiencia del genio tiempista Sambueza de la misma manera, porque ellos dejarán espacios en su natural afán de superarnos.












