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Domingo 01 de noviembre de 2026 - 01:00 AM

¡Ojo! Así le vacían las cuentas bancarias..

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Las estafas bancarias en Colombia cambiaron por completo. Ya quedaron atrás los mensajes de texto con faltas de ortografía. Hoy las bandas criminales se hacen pasar por los bancos, llaman desde números oficiales o muy parecidos a los de las entidades y tienen una precisión alarmante: conocen nombres, cédulas, direcciones y hasta los valores exactos de los movimientos bancarios. Lo más preocupante es que están cayendo personas prudentes, cuidadosas con su plata y que jamás se hubieran imaginado siendo víctimas de un robo.

Hoy no existe reunión de amigos o familiares donde alguien no cuente una historia de estas. Basta con escuchar el caso de una mujer que recibió una llamada, supuestamente de Davivienda, desde un número oficial o idéntico al de la entidad para anunciarle una devolución de intereses. Le pidieron entrar a la página oficial del banco y abrir una cuenta virtual. Como vio que los delincuentes realmente le consignaron siete millones de pesos, confió. Días después, retiraron ese dinero y le vaciaron el cupo de la tarjeta de crédito.

Pasa lo mismo con clientes del Banco de Bogotá. A una persona la llamaron delincuentes haciéndose pasar por funcionarios, le preguntaron por transacciones recientes y le dijeron los valores exactos. Esa precisión le dio confianza. La guiaron para supuestamente activar notificaciones y, en cuestión de minutos, le robaron los ahorros de las vacaciones familiares.

El nivel de cinismo de estas bandas llega a extremos increíbles. A una clienta de Banco Falabella le robaron cerca de 44 millones de pesos luego de que unos estafadores le dijeran que debían cambiarle la tarjeta por seguridad; un falso mensajero llegó hasta la puerta de su casa con un plástico idéntico dentro de un sobre que parecía oficial. Casos similares se han reportado con clientes de Bancolombia, Scotiabank y Banco Caja Social.

Aquí hay una pregunta que las entidades y las autoridades tienen que responder urgentemente: ¿de dónde están sacando los delincuentes tanta información privada?

Aquí hay filtraciones internas y complicidades dentro de los bancos. Es obvio que los delincuentes no obtienen bases de datos con saldos al centavo y movimientos exactos por arte de magia. Las entidades financieras no pueden seguir lavándose las manos y echándole toda la culpa al ciudadano con carteles de recomendaciones en redes sociales. Tienen la obligación de blindar sus sistemas, perseguir la corrupción dentro de sus propias casas y responder cuando ocurren fallas.

La Superintendencia Financiera tiene que revisar qué está pasando con los controles de los bancos, y la Fiscalía debe dejar de capturar únicamente al que hace la llamada y empezar a desmantelar a las organizaciones criminales que están detrás de estos robos. Además, con el avance de la inteligencia artificial, clonar voces para hacer creer que un familiar está en peligro es una amenaza real. Por eso es clave tener una palabra secreta en la familia para verificar emergencias.

La regla de oro para todos los ciudadanos es una sola y no admite excepciones: si lo llama alguien diciendo que es del banco, cuelgue y llame usted directamente al banco.

No importa si en la pantalla ve el número oficial o un número casi idéntico al de la entidad, porque las bandas clonan las líneas o usan números parecidos para engañar. No importa que le digan su nombre, su saldo o sus últimos movimientos. No entregue tarjetas, no dicte claves, no haga clic en enlaces ni siga instrucciones por teléfono. Corte la llamada y marque usted mismo directamente al banco.

Detrás de cada cuenta vaciada hay años de trabajo y sacrificio. Los delincuentes cambian de método todos los días, y cualquiera puede caer si baja la guardia. Si lo llama el banco, cuelgue y llame usted directamente al banco.

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