Porfirio Díaz gobernó a México por más de 30 años. Pertenecía al mismo partido de Benito Juárez, el gran liberal americano. Fue reelegido indefinidamente y finalmente los mexicanos tuvieron que organizar su famosa revolución para evitar que Díaz se perpetuara en el poder.
Publicado por: GUSTAVO GALVIS ARENAS
Los partidarios del celebre dictador consideraban que era insustituible. En Francia el general de Gaulle, héroe de la segunda guerra mundial, creía ser el único capaz de gobernar su país, hasta cuando el pueblo francés por medio de un referendo le notifico que ya había cumplido su misión histórica. Son muchos los ejemplos de caudillos que cumplen su compromiso con la historia y no se dan cuenta del comienzo de su decadencia. El entorno de sus partidarios arman una cortina de humo a su alrededor para protegerlo de las críticas y del peligro que empiezan a ofrecer a sus naciones. Se rodean de mediocres alzafuelles que tienen una gran habilidad para mostrar la genialidad del gobernante y sus capacidades para manejar la cosa pública. En Colombia debemos recordar el ejemplo de Rafael Núñez, quien con un sistema electoral amañado gobernó durante varios años rodeado de medianías, hábilmente calificadas de genios de la administración. Durante la celebre regeneración el progreso nacional se detuvo y Colombia de un país abierto al mundo en la época anterior se convirtió en una sociedad casi pastoril. Y los nuñistas decían que ningún colombiano podía sustituir al destacado cartagenero. Ni Miguel Samper, ni Rafael Uribe Uribe, ni Carlos Martínez Silva, significaba nada para ellos. Hoy estamos en la misma encrucijada, los oficialista sostienen que no existe nadie que puede reemplazar al presidente. Nos parece que están equivocados. En la oposición y en el mismo gobierno existen figuras destacadas que perfectamente podrían desempeñar con éxito la jefatura del Estado. Vargas Lleras, Nohemí Sanín, Enrique Peñaloza, Lucho Garzón, Rafael Pardo, Iván Marulanda, Andrés Felipe Arias, Alfonso Gómez Méndez, Carlos Gaviria y el mismo ex presidente Cesar Gaviria tienen las suficientes capacidades para dirigir el país.











