Publicidad

Óscar Rey Vesga
Viernes 24 de mayo de 2024 - 10:02 AM

Generación Z, criticada injustamente

Columna de opinión por Oscar Rey Vesga

Compartir

Esta generación, la de aquellos nacidos entre 1997 y 2012, que hoy tienen entre 12 y 27 años, han sido objeto de numerosas críticas y estereotipos. Se les acusa de ser adictos a las redes sociales, de tener una salud mental frágil y de vivir en un mundo de ansiedad constante. Pero, ¿realmente conocemos su potencial? ¿Estaremos subestimando a una generación que podría redefinir el éxito y la estabilidad de nuestro futuro?

Un poco de contexto: Cada generación ha sido moldeada por su contexto histórico y económico. Los Baby Boomers (1946-1964) crecieron en un período de prosperidad económica y se les asocia con la vida basada en el trabajo duro y el éxito profesional. La Generación X (1965-1980), la mía, enfrentó un mundo de transformación con la globalización y el inicio de la revolución tecnológica, caracterizándose por su independencia y escepticismo. Los Millennials (1981-1996) llegaron a la mayoría de edad durante la era digital y la crisis financiera de 2007-2009, destacándose por su capacidad tecnológica y su enfoque en la realización personal a pesar de los desafíos económicos.

Interesantemente, los Gen Z, a pesar de las criticas, han demostrando ser resilientes y adaptativos. Ya han superado a los Millennials y la Generación X en términos de ingresos a la misma edad, mostrando una notable capacidad de negociación y disposición a cambiar de trabajo por mejores oportunidades; están optado por carreras STEAM, creando una ventaja en el mercado laboral actual. Al 2024 ya hay quienes disfrutan más de un millón de dólares en activos o que ganan más de mil millones de pesos colombianos al año.

En el país, esta generación enfrenta desafíos, pero también grandes oportunidades. Hoy tienen mayor acceso a educación de calidad y a empleos mejor remunerados que las generaciones pasadas. Los jóvenes viviendo en zonas urbanas que cuentan con educación superior empiezan a ver beneficios económicos, aunque hay disparidades con lo rural y entre géneros. Su adaptabilidad tecnológica y su enfoque en las habilidades demandadas hoy serán claves para potenciar sus perspectivas económicas.

Pareciera entonces que esta generación no está perdida. Mientras que nosotros, los de la Generación X, lidiábamos con divorcios, escándalos financieros y corrupción política, ellos están utilizando esas experiencias como lecciones para construir un futuro más transparente y justo. Es hora de reconocer que, en lugar de criticarlos, deberíamos apoyarlos y aprender de su visión fresca y dinámica para enfrentar los desafíos del mundo moderno.

Publicidad

Publicidad

Tendencias

Publicidad

Publicidad

Noticias del día