Insistir en la supervivencia de los cuatro municipios no es inteligente
Publicado por: REDACCIÓN EDITORIAL
La decisión de Findeter sobre la suma de dineros a invertir en Bucaramanga dentro del proyecto ‘Ciudades Sostenibles’, avivó otra vez el fuego del debate sobre la necesidad de convertir a tal capital en Distrito Metropolitano.
El tema no es nuevo. De tanto en tanto se habla de él y se lanza como propuesta de trabajo, pero pronto vuelve a dormitar. No ha habido continuidad en la sustentación de dicha idea, ni se ha trazado una hoja de ruta para que sea un plan de trabajo continuo, realizable.
Que Floridablanca, Girón y Piedecuesta son hoy parte integral de Bucaramanga y los cuatro municipios conforman una sola realidad económica, social y geopolítica imposible de separar, es una verdad incontrovertible. Fueron factores tales como el crecimiento de la población, las necesidades de la ciudadanía y el desarrollo de la economía, los que la volvieron un hecho imposible de ocultar.
Frente a esa realidad, la envoltura político administrativa de los cuatro municipios, con autoridades locales independientes, autónomas, viciadas por la politiquería, es hoy un anacronismo histórico, económico y poblacional, que impide el racional desarrollo y progreso de una región a la que la vida y la economía amalgamó. Afirmar lo contrario es defender esquemas diseñados para las realidades decimonónicas en pleno siglo XXI.
Si algo es una necesidad desde los más diversos ángulos, es la creación del Distrito Metropolitano.
¿Qué impide, entonces, que se avance en ello? Los intereses de grupos anacrónicos que se benefician del atrasado estado de cosas existente en los cuatro municipios y el deseo que tienen de seguir pelechando el presupuesto.
¿Cómo puede defenderse el estado de la postración política y administrativa que desde hace años padece Floridablanca, cuyos tres últimos alcaldes electos han sido destituidos, un alto número de los concejales de la última década han sido enjuiciados y muchos de ellos condenados a sanciones disciplinarias y a penas privativas de la libertad? Y similar es la realidad y condición de las otras poblaciones.
Insistir en la supervivencia de los cuatro municipios no es inteligente. Hay que avanzar, definir los mecanismos más aptos para volver realidad dicha necesidad histórica y hacer a un lado a quienes defienden el anacronismo de que en el siglo XXI sigan primando estructuras geopolíticas diseñadas para las realidades del siglo XIX, etapa histórica que respondió a realidades diferentes a las actuales.










