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Editorial
Lunes 16 de septiembre de 2024 - 01:00 AM

Nuevamente Cabecera exige autoridad

Los problemas de salud derivados de esta situación, son significativos. Los vecinos reportan dificultades para dormir, estrés y una disminución notable en su calidad de vida, lo que motivó la protesta del sábado pasado como expresión de una comunidad que se siente abandonada por las autoridades.

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Publicado por: Editorial

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Como lo registró Vanguardia este fin de semana, la situación en Cabecera, por causa de la llamada ‘Cuadra Play, ha alcanzado un nivel de deterioro que exige la atención inmediata de las autoridades municipales, aunque la verdad es que los residentes de este icónico sector de Bucaramanga llevan años denunciando el incumplimiento sistemático de las normas por parte de los negocios nocturnos, cuyo impacto negativo en la calidad de vida de la comunidad es innegable. Recientes publicaciones de videos en redes sociales, sobre el exceso de ruido, muestran el alto grado de malestar que esto causa a los vecinos del lugar.

El problema se hizo más conflictivo con la reciente ampliación del horario de funcionamiento de los establecimientos hasta las cuatro de la mañana, en el marco de la Feria Bonita, medida que los vecinos cuestionan pues consideran injusto que, a pesar de los continuos incumplimientos por parte de estos negocios, se les premie con más horas de operación.

Desde la Junta de Acción Comunal de Cabecera se ha alzado una vez más la voz para exigir a la Alcaldía de Bucaramanga una intervención seria y decidida frente a las frecuentes riñas, escándalos y el evidente estado de alicoramiento de las personas en las vías públicas, además de la falta de insonorización adecuada y la permisividad de terrazas abiertas que afectan grave y permanentemente a los residentes en varias cuadras a la redonda.

Los problemas de salud derivados de esta situación, son significativos. Los vecinos reportan dificultades para dormir, estrés y una disminución notable en su calidad de vida, lo que motivó la protesta del sábado pasado como expresión de una comunidad que se siente abandonada por las autoridades. Familias enteras salieron a las calles a exigir un ambiente sano, libre de ruido, inseguridad y desorden, tal y como alguna vez fue Cabecera.

A los residentes les preocupa que, ante el evidente deterioro del sector, la municipalidad no actúe con mayor firmeza, pues consideran que los controles deben intensificarse y las sanciones ser ejemplares, para garantizar la vigencia de las normas, en el entendido claro de que el cumplimiento de la ley no es algo negociable, como lo recalcaron este fin de semana los voceros de la comunidad. Si los establecimientos se benefician de operar en una zona tan privilegiada, también deben asumir sus responsabilidades y respetar a los residentes.

El gremio de bares y discotecas ha reconocido la existencia de problemas con el ruido, pero aseguran que la mayoría de sus asociados cumplen con las normas, pero está claro que no todos lo hacen, ante lo cual se entiende como más necesario que la Alcaldía y la Policía trabajen de manera efectiva para identificar y sancionar a los infractores, garantizando, de paso, que aquellos que operan dentro del marco legal no se vean afectados por la falta de control sobre quienes no lo hacen. En síntesis, se debe trabajar con mayor empeño para que Cabecera supere el agudo conflicto entre la vida nocturna y los derechos ciudadanos.

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