Familiares y allegados sostienen que las víctimas fatales estaban en el lugar equivocado cuando ocurrió el ataque armado. Vea detalles.

Publicado por: Redacción Judicial
Ana María Bohórquez Gamboa, una joven madre de 25 años que luchaba por sacar adelante a sus hijos, y Cristófer Alexander Rojo Linares, un estudiante de apenas 18 años que trabajaba para ayudar económicamente a su madre cabeza de hogar, fueron las víctimas del ataque a bala ocurrido dentro del micromercado Mi Placita, en el barrio Las Hamacas, en Bucaramanga.
La incursión armada ocurrió hacia las 4:55 de la tarde del martes 21 de julio. Según el reporte preliminar de la Policía Metropolitana de Bucaramanga, dos hombres que se movilizaban en motocicleta llegaron hasta el establecimiento comercial y abrieron fuego en repetidas ocasiones contra las personas que se encontraban en el lugar.
Los disparos sembraron el pánico entre clientes y vecinos, quienes, sin esperar la llegada de una ambulancia, auxiliaron a los tres heridos y los trasladaron de urgencia al Hospital Local del Norte.
Sin embargo, los esfuerzos médicos no fueron suficientes. Debido a la gravedad de las heridas ocasionadas por los proyectiles, Cristófer Alexander y Ana María fallecieron poco después de ingresar al centro asistencial. Una tercera persona continúa hospitalizada bajo estricto pronóstico reservado, mientras los médicos hacen todo lo posible por salvarle la vida.
No habrían sido el objetivo
Con el paso de las horas comenzaron a conocerse detalles sobre las víctimas, lo que fortaleció una de las principales líneas de investigación de las autoridades.
Cristófer Alexander Rojo Linares era estudiante y era ampliamente conocido en el barrio por trabajar para ayudar económicamente a su madre. Quienes lo conocían lo describen como un joven trabajador, respetuoso y dedicado a su familia.
El año pasado se graduó como bachiller del Colegio Integrado Don Bosco, en el municipio de La Belleza, al sur de Santander. Poco después se trasladó a Bucaramanga en busca de nuevas oportunidades y de seguir formandose.
Publicidad

Ana María Bohórquez Gamboa, por su parte, era una joven madre de familia que deja varios hijos y un profundo vacío entre sus seres queridos.
Según las versiones recopiladas entre los habitantes del sector, Rojo Linares y Ana María Bohórquez Gamboa no eran el objetivo de los sicarios. Ambos laboraban en el micromercado Mi Placita y, al parecer, quedaron en medio del ataque armado cuando los delincuentes ingresaron al establecimiento.
Aunque esta versión aún no ha sido confirmada oficialmente por la Policía Metropolitana de Bucaramanga, hace parte de las líneas de investigación que adelantan la Sijin y la Fiscalía.
El dolor de una familia
La muerte de Ana María provocó una ola de mensajes de tristeza en redes sociales, donde familiares, amigos y conocidos lamentaron su partida.

“Sintiéndolo mucho. Fortaleza para todos ustedes, para la señora Candelaria. Ella solo se encontraba trabajando, ganando el sustento para sus hijos y salir adelante. Ya no hay respeto por la vida”, escribió una allegada.
Otra amiga expresó el dolor que dejó su partida.
Publicidad
“Cómo me duele mi Anita, porque usted, Diosito, tenía una vida por delante. Me quedan los buenos y malos momentos que pasamos. Dejaste a sus hijos solos porque Anita se nos fue. Cómo duele... Te vamos a extrañar toda la vida”, publicó.
Aunque ninguna línea investigativa ha sido confirmada oficialmente, alrededor del caso se manejan varias hipótesis. Vea además: Confirman la identidad del hombre hallado calcinado tras incendio en una ferretería de Piedecuesta
Una de ellas apunta a un conflicto de carácter personal relacionado con la propietaria del micromercado y quien habría sido la expareja sentimental de uno de sus familiares. Otra línea de investigación busca establecer si el ataque estaría relacionado con un presunto caso de extorsión contra la comerciante.
Sobre el avance de las investigaciones, el coronel Harvey Augusto Silva Guzmán, comandante Operativo de la Policía Metropolitana de Bucaramanga, señaló:
Publicidad
“La Policía Metropolitana de Bucaramanga ha desplegado un equipo de inteligencia e investigación criminal con el fin de recolectar todas las evidencias y el acervo probatorio que nos permitan trabajar en el esclarecimiento del hecho. Por eso invitamos a todas las personas a que sigan denunciando a través de nuestros canales y de la línea 123”.
Las autoridades insistieron en que estas versiones hacen parte del proceso investigativo y que, por ahora, ninguna ha sido corroborada.
Buscan a los sicarios
De acuerdo con la información suministrada por testigos, los responsables escaparon en una motocicleta.
El conductor vestía pantalón blanco, chaqueta negra y una camiseta roja, mientras que el parrillero llevaba chaqueta negra y jean azul oscuro.
Con estas características, unidades de la Sijín y de la Fiscalía adelantan el análisis de las cámaras de seguridad del sector para reconstruir la ruta de escape e identificar a los autores materiales e intelectuales de este doble homicidio.















