La conferencia del clima COP26 ha aumentado la presión para acabar con los combustibles fósiles, y con el carbón en particular, con la firma de tres compromisos multilaterales para ir abandonando la generación de electricidad con hidrocarburos, responsable del 25% de las emisiones de CO2.

Publicado por: Agencia Efe
Veinte países e instituciones, entre los que se cuentan Estados Unidos, Costa Rica, Reino Unido, Portugal o el Banco Europeo de Inversiones, se comprometieron ayer en el marco de la cumbre climática COP26 a dejar de financiar combustibles fósiles en el extranjero para finales del año 2022.
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“Pondremos fin a más apoyo público directo para el sector internacional de energía de combustibles fósiles para finales de 2022, excepto en circunstancias limitadas y claramente definidas que sean consistentes con un límite de calentamiento de 1,5 °C y los objetivos del Acuerdo de París”, señala la declaración.
“Invertir en proyectos ininterrumpidos de energía fósil conlleva cada vez más riesgos sociales y económicos” con “los consiguientes impactos negativos” en los ingresos de los gobiernos, el empleo local, los contribuyentes y la salud pública, añade.
El documento, que no cuenta con el apoyo de China, Japón, Rusia o Australia pero sí de Italia, Canadá, Albania, Portugal, Eslovenia o el Reino Unido, llama “a implementar compromisos similares en la COP27 y más allá”.
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“Daremos prioridad a nuestro apoyo por completo hacia la transición de energía limpia, utilizando nuestros recursos para mejorar lo que puede ofrecer el sector privado”, añade la declaración, que subraya que ese compromiso debe procurar “no causar un daño significativo” a “los objetivos del Acuerdo de París, las comunidades locales y los entornos locales”.

Disminuir el uso para el año 2030
Ese grupo de países y bancos de desarrollo como el Banco de Desarrollo de África Oriental, reconoce que los “hallazgos” y “análisis” del IPCC y de la Agencia Internacional de la Energía muestran que “la producción y el uso global de combustibles fósiles deben disminuir significativamente para 2030” para mantener la ambición de mantener el aumento de las temperaturas por debajo de 1,5 ºC a final de siglo respecto a los valores preindustriales.
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Por su parte, el presidente de la COP26, Alok Sharma, ensalzó ayer los compromisos para abandonar el uso de combustibles fósiles de manera gradual a los que se ha llegado en la cumbre del clima de Glasgow (Escocia) y aseguró que “el fin del carbón está a la vista”.
“Los países están dando la espalda al carbón y avanzan hacia fuentes de energía más baratas y renovables”, afirmó Sharma en rueda de prensa durante una jornada de la COP26 dedicada a la transición energética.
Cerca de 42 países se han adherido a una declaración que defiende el final de la construcción de nuevas centrales eléctricas de carbón y apuesta por el impulso de las fuentes energéticas limpias. En total, unos 190 gobiernos nacionales, regionales y empresas han firmado ese compromiso.
“La alineación acelerada de los flujos financieros internacionales del sector público y privado es fundamental para impulsar las transiciones energéticas, el acceso a la energía y apoyar el desarrollo de tecnologías limpias tanto emergentes como existentes, mejorando los medios de vida y las perspectivas de empleo en todo el mundo”, añaden los firmantes.
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Subrayan, además, que “la reducción de los costos de las alternativas de energía limpia, como la energía solar y eólica, para ser más baratas que los combustibles fósiles en casi todas las regiones del mundo” está “revolucionando y transformando las opciones y el acceso a la energía”.
“Los devastadores impactos de la pandemia de covid-19” requieren una “recuperación económica sostenible que salve vidas y mejore los medios de vida”, concluye la declaración.















