Durante tres días, expertos de toda Colombia y referentes internacionales se reunieron en Bucaramanga para repensar el papel de las universidades frente a la crisis climática.

Publicado por: Redacción Tendencias
Entre el canto de las aves y la brisa cálida que baja del oriente de Bucaramanga, la Universidad de Santander (UDES) abrió sus puertas a una causa urgente y trascendental: repensar el futuro desde la sostenibilidad. Durante tres días, del 8 al 10 de mayo, su campus se convirtió en epicentro del diálogo ambiental más importante del país en el marco del 8th Workshop GreenMetric Colombia 2025. Lea también: Ingeniera colombiana gana premio en Europa por inventar dispositivo que purifica el aire
Lo que parecía una reunión académica más, pronto reveló su verdadero rostro: un laboratorio vivo de ideas, prácticas y compromisos que van más allá de la teoría. Allí no se habló de sostenibilidad como moda, sino como deber ético. Porque hoy, más que nunca, las universidades deben formar no solo profesionales, sino guardianes del planeta.
El evento arrancó con la presencia de dos figuras clave en la medición global del compromiso ambiental universitario: Riri Fitri Sari, presidenta del Ranking UI GreenMetric, y Nyoman Suwartha, su vicepresidente, ambos provenientes de la Universidad de Indonesia. Su visita a Colombia no fue un gesto protocolario. Fue un reconocimiento claro del papel que la UDES y el país están jugando en la red global de universidades sostenibles.
En palabras de Riri Sari, “la transformación universitaria comienza cuando el conocimiento se traduce en acción por la vida”. Una idea que resonó fuerte en un auditorio colmado de rectores, docentes, investigadores y jóvenes estudiantes.
Fernando Vargas Mendoza, presidente de la Asamblea General de la UDES, no solo dio la bienvenida: reivindicó el liderazgo ambiental de la institución con cifras y hechos. Habló de la Certificación de Carbono Neutro que recientemente recibió la Universidad, del uso de energía solar para alimentar su infraestructura, de la estufa que funciona con agua y, con especial orgullo, de los avances del doctorado en Recursos Energéticos Renovables, que investiga el uso de hidrógeno verde como combustible limpio.
También subrayó los esfuerzos en la protección de la fauna y flora que habita los bordes del campus, una zona verde que conecta con los corredores biológicos del nororiente de la ciudad.
Por su parte, César Serrano Novoa, vicerrector de Enseñanza, recordó con emoción que ser sede de este encuentro es un honor que conlleva responsabilidad. “Esperamos que con el trabajo de todos, podamos alcanzar una sobrevivencia humana por los siglos y una relación con la tierra en la que nadie se quede atrás”, afirmó.

Pero el Workshop fue mucho más que discursos. Hubo caminatas por el sendero ecológico de la UDES, visitas guiadas a los puntos del campus donde se aplican los seis criterios del Ranking GreenMetric (agua, residuos, educación, energía, infraestructura y transporte), exposición de pósters científicos, y hasta una salida ecoturística a Los Santos, donde los asistentes caminaron por el Camino Real y se maravillaron con las Las Gachas y el Cañón del Chicamocha.
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Patricia Plata Delgado, gestora ambiental de la UDES, recalcó que ser anfitriones de este espacio “es una reafirmación de nuestro compromiso como Universidad Verde, con impacto local, nacional e internacional”.
Cada eje temático fue una ventana al ingenio y la urgencia. Desde una ponencia sobre movilidad sostenible en la Universidad de Ciencias Aplicadas y Ambientales, hasta el uso de residuos pesqueros para sistemas circulares en la Universidad de Cundinamarca. Se habló también de lodos potabilizadores convertidos en material de construcción (UDES) y de narrativas de sostenibilidad en el aula (Universidad del Cauca).
Una iniciativa de la Universidad Tecnológica de Pereira presentó “La Paca Digestora Silva”, un sistema que transforma residuos orgánicos en compost, con enfoque comunitario.
Uno de los momentos más simbólicos fue la firma del Manifiesto Ambiental por parte de todos los asistentes. Un acto sencillo pero poderoso, que traduce la voluntad en acción institucional.
El cierre, en sintonía con el espíritu del evento, no fue con conferencias, sino con cultura: la Orquesta Filarmónica y la Tuna de la UDES pusieron el ritmo final. Porque la sostenibilidad también se canta, se baila y se celebra.
La UDES hoy es la tercera universidad más sostenible del país y ocupa el puesto 47 a nivel mundial entre más de 1.470 instituciones. Pero más allá del ranking, lo que dejó este Workshop es una convicción: cuando las universidades se conectan con la tierra y el territorio, florece un conocimiento que salva.
Y es que, como recordó una docente en medio de la caminata ecológica: “educar para la sostenibilidad no es cambiar la malla curricular, es cambiar la manera de habitar el mundo”.

















