El pasado miércoles 12 de noviembre, el destacado periodista Arley Sánchez de esta casa le compartió a sus lectores un interesante análisis sobre la situación jurídica del candidato a la alcaldía de Bucaramanga Cristian Portilla. Hemos recogido su pregunta para titular esta columna de opinión; porque toda la ciudad y sus habitantes llevan días en la misma inmerecida incertidumbre; a propósito de su posible inhabilidad jurídica.
La supervisión del plan de medios del año 2025, la delegación en la comisión de personal de la alcaldía de Bucaramanga, la calidad de asesor de despacho y las posibles irregularidades en la inscripción desde la lectura jurídica del artículo 37 de la ley 617 del año 2000; son escenarios de análisis jurídico de expertos abogados, que han generado oficios a las autoridades competentes como el Consejo Nacional Electoral, CNE , en lo pertinente a la revocatoria de la candidatura de Cristian Portilla a la Alcaldía de Bucaramanga.
Esta radiografía ha minado la tranquilidad de un elector que lamenta los miles y miles de millones de pesos que cuestan estas elecciones atípicas, por culpa de la nulidad de la elección de Jaime Andrés Beltrán por “doble militancia”, por tener conductas en su campaña que agredían al ordenamiento jurídico de nuestro país. Esa agresión al ordenamiento jurídico es lo que tiene en “jaque” a su candidato Portilla; bajo la figura de una posible inhabilidad. Parece que no aprendemos.
La incertidumbre como la gota sobre la piedra, siempre genera en nuestra vida, sea cual sea la decisión a tomar, unos efectos. La solicitud de un préstamo bancario, una enfermedad que no cura, el motor del vehículo que debe ser reparado, nos lleva a detenernos en el camino y girar 180 grados, porque la voz de la experiencia es el mejor consejero.
Así está nuestra amada Bucaramanga y sus habitantes, sumida en la incertidumbre y lista a girar 180 grados, este 14 de diciembre en las urnas, en las elecciones atípicas de Alcaldía, porque bien es sabido que cuando el río suena, no es que se haya muerto un músico.
Estimado lector; si hace dos años alguien hubiese advertido que la “doble militancia” se paseaba impune en la campaña de Jaime Andrés Beltrán; la decisión en las urnas hubiese sido otra. Ahora es distinto, el ciudadano, está más y mejor informado, lo que disminuye el riesgo de repetir este novelón. Nos vemos en las urnas.
Nota: Señor alcalde de Bucaramanga, señora directora del Instituto Municipal de Cultura y Turismo: no olviden que el Teatro Peralta sigue en cuidados intensivos.












