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Domingo 01 de febrero de 2026 - 01:00 AM

“Lloré como un niño en Ezeiza”

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El jueves 22 de enero el Centro Comercial La Florida me invitó a participar de un conversatorio titulado “Fuera de cancha” con Fabián ‘el Chino’ Sambueza, el cual se iba a celebrar en la Terraza 360. El escenario fue adecuado con un par de sillas y sofás bastante cómodos de cara al público que muy temprano llegó al sitio con camisetas del Atlético Bucaramanga para atender la convocatoria y de paso conseguir una foto y un autógrafo con el ídolo de la hinchada, el volante argentino oriundo de Zapala, una pequeña ciudad que pertenece a la provincia de Neuquén, a 1.300 kilómetros de Buenos Aires.

En noviembre de 2023 Fabián se había ido del país a su ciudad natal para disfrutar las vacaciones y recibió una llamada de Jaime Elías Quintero para integrar la plantilla del Atlético de cara a la temporada 2024; el exjugador de Temperley, Deportivo Cali, Junior y Santa Fe no quería saber nada del tema. Rafael Dudamel insistió para que se presentara a trabajar desde los primeros días de diciembre de 2023. ‘El Chino’ le respondió: “Rafa, déjame descansar, ahora no porque estoy estallado y quiero estar con mi familia. Llego el tres de enero a Cali”. Su historia no había terminado bien en el Santa Fe y no vale la pena contar los detalles, pero palabras más, palabras menos, Sambueza se rebajó el sueldo, buscó al presidente del elenco cardenal y como no encontró respuesta, ¡se marchó!

Una vez terminaron las vacaciones, su familia lo acompañó hasta Buenos Aires y lo dejó en la terminal aérea de Ezeiza; Fabián se presentó al mostrador de Avianca, entregó sus documentos, su maleta y subió hasta la sala de espera luego del paso por migración. Tan pronto se sentó, empezó a llorar y no paraba; “lloré como un niño Pipe, esto no lo sabía nadie, hasta ahora te lo cuento a vos y a todos los presentes. Tomé el teléfono y llamé a mi empresario Claudio Molli y le dije que no venía, que me perdonara, soy un hombre de palabra, pero no quería dejar de nuevo a mi familia”. Observé fijamente los ojos rasgados del ‘chino’ Sambueza; estaban enrojecidos, encharcados. No sé cómo hizo para evitar que las lágrimas rodaran por sus mejillas. Los del público asistente y los míos estaban igual que los del fino volante argentino.

Hizo una pausa, tomó agua y siguió narrando su historia, mientras yo me acomodaba como gato en el sofá color crema. “De repente empezaron a entrar llamadas al celular y me acordé de una conversación con Freddy Hinestroza que dijo, ¡vamos a sacar campeón al Bucaramanga! Vamos entonces y me monté al avión”. Al llegar a Bogotá grabaron un video para saludar a los hinchas del club; vestía una chaqueta negra marca Adidas y un pantalón del mismo color. En la noche se encaramó en otro avión que lo llevó hasta el Aeropuerto Bonilla Aragón, se unió a sus compañeros en la concentración cuya pretemporada se realizaba en Cali y ahí empezó la historia del hijo de Jorge y Susana, del hermano de Rúbens, Paola y Romina; también la del esposo del amor de toda su vida, Agostina y de su adorado hijo Santino.

El 13 de marzo de 2013, los cardenales concentrados en El Vaticano para elegir al nuevo jerarca de la Iglesia Católica, escogieron al argentino Jorge Mario Bergoglio quien en su primer discurso ante la Plaza de San Pedro abarrotada de feligreses, dijo entre sonrisas que sus hermanos cardenales habían ido hasta el fin del mundo para llevarlo al pontificado que duró 12 años. Sí, ¡hasta el fin del mundo! A donde lo fue a buscar Jaime Elías Quintero y gracias también a los buenos oficios de Álvaro Muñoz Castro. Si fuese necesario lo volveríamos a hacer, en bicicleta, a pie o en carro. “Es el mejor jugador que nuestros ojos vieron” me dijo hace meses ‘el Oso’ Villamizar. Américo Montanini es una leyenda; tú querido ‘chino’, serás inmortal para esta generación. Te quiero mucho y lo sabes, gracias por todo.

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