Publicidad

Columnistas
Domingo 23 de agosto de 2026 - 01:00 AM

“Voy pa San Gil, nos vemos mañana”

Compartir

El miércoles recibí una llamada del profesor Jorge Luis Pinto Afanador, mi amigo, a quien siempre le digo Jorge, salvo que estemos en un conversatorio como el realizado hace un par de meses en la Universitaria Tecnológica de Santander, encuentro programado por el doctor Omar Lengerke, rector de la institución académica. El estratega sangileño acostumbra a salir temprano de Cúcuta, hace una parada técnica en el Hotel Dann Carlton y luego sigue para su pueblo natal, San Gil; continúa su recorrido por Mogotes y Charalá. El técnico de fútbol cumple a pie juntillas la canción que inmortalizaron Silva y Villalba: “Y cruzarás por el puente que no olvido, que conduce hacia el camino, del parque Gallineral”.

Si ustedes quieren verlo llorar, canten esa canción; Jorge se transforma, su rostro se arruga, sus ojos brillan con nostalgia y sus recuerdos aparecen caminando “al paso por sus calles empedradas”, las que Jorge recorrió montado en un burro y vestido como José Antonio Galán, cuando era un estudiante del Colegio Nacional San José de Guanentá, fundado por el General Francisco de Paula Santander, ¡por si acaso! Desde ese momento forjó su carácter, templó las cuerdas de su guitarra, afinó su voz, recia por demás, y se alistó para las batallas que iría a pelear en el futuro. Siempre llevaba en su billetera las oraciones de su abuelita Verónica, por eso su hija se llama de igual manera; se crio con ella y con su abuelo Antonio, quien falleció cuando Jorge estaba estudiando en Colonia, Alemania. Su inocencia lo llevó a preguntar por qué lo habían dejado morir. Para todos nosotros, los abuelos son eternos. A Jorge Luis lo alcahuetearon y lo apoyaron, porque a su papá no le gustaba que fuera técnico de fútbol. “Esa joda no sirve para nada en la vida, estudie Derecho”. Ahí apareció otro padre para Jorge: Reynaldo D’ Silva, un brasileño que le dio al joven sangileño el empujón emocional que necesitaba. Pinto Afanador no comió de nada y, desafiando la autoridad de su querido padre, se fue para Alemania y Brasil a estudiar lo que más le gustaba: ¡Fútbol! Con todos sus condimentos tácticos y la exigente preparación física.

El jueves nos encontramos a las 10 en punto en el café del Dann Carlton. En eso nos parecemos, detestamos la impuntualidad. Luego del beso y el abrazo, Jorge sacó de su maletín un libro que lleva por título “Táctica y estrategia de los mundiales”, que empezó a firmar y escribió lo siguiente: “Felipe Z, mi gran amigo y gran hombre y periodista, te comparto mi libro para que sigas disfrutando de esta bella pasión que nos une, el fútbol. Con aprecio Jorge Luis Pinto”. Se puso a leer esta dedicatoria y empezó a llorar; la señorita que nos atendía no entendía lo que estaba sucediendo. Entre sollozos, Jorge le pidió café y agua para los dos. Le cambié el tema y le pregunté que cómo le había ido en el mundial y respondió: “Fui a 17 partidos, incluyendo los de Colombia, me gasté unos ahorros que tenía para eso; España un espectáculo futbolístico en todos los sentidos, equipo sencillo, sin figuras, espectacular, táctico, brillante; Brasil jugó sin centrodelantero, nadie le funcionó, Cabo Verde un equipazo, a Argentina se le fundió la figura y hasta ahí llegó”. Recordamos cuando denunciamos la corrupción en el fútbol y me confesó que el doctor Ochoa y su esposa, doña Cecilia, lo llamaron y le suplicaron que no dijera nada más porque lo iban a matar. “Los señores de Cali sabían y le dijeron al doctor Ochoa que me advirtiera. Mi vida estuvo en riesgo cuando dirigía a Santa Fe; en el 89 me fui a manejar el Unión y dejaron de molestar porque sabían que el dueño no era ningún pintado en la pared. Recuerdo que le rogué a Eduardo para que no suspendieran el torneo y jugar a puerta cerrada, pero ya sabemos cómo terminó todo”.

Querido Jorge Luis: Seguiremos en la lucha, con el grito de los comuneros, porque tenemos el fuego de Galán y de Alcantuz. Lo quiero mucho, Dios lo bendiga siempre.

Publicidad

Publicidad

Tendencias

Publicidad

Publicidad

Noticias del día