El Programa Bucaramanga Metropolitana Cómo Vamos publicó recientemente los resultados del Informe de Calidad de Vida 2026. Este documento corresponde a un análisis metropolitano: como debe ser. No obstante, a esta escala no hay un doliente político, pues los alcaldes tienen el incentivo de responderles a sus votantes, que están a nivel municipal, y no a los habitantes afectados con sus decisiones, que son los ciudadanos metropolitanos. De ahí que, en lugar de detenerme a señalar las conclusiones para el área metropolitana, esta columna se enfoca principalmente en Bucaramanga.
En seguridad, los presuntos homicidios siguen una tendencia creciente desde hace dos años, alcanzando 134 en 2025, el mayor número en la última década. El año pasado se registraron 5.376 hurtos a personas. Si bien esta cifra viene disminuyendo, sigue siendo la tasa más alta en el AMB y más del 60 % de las víctimas no denuncian, pues no confían en que hacerlo sea útil. En movilidad, después de cuatro años de crecimiento en el número de pasajeros de transporte público, este disminuyó 22 % en 2025 frente a 2024; eso significa 15,5 millones de viajes menos. Paralelamente, el tamaño del parque automotor sigue creciendo de manera acelerada y ya superó el millón de vehículos en el AMB, de los cuales el 64 % son motocicletas.
En cuanto a servicios públicos, mientras las tasas de cobertura de gas natural, acueducto y alcantarillado aumentan en otros municipios, en Bucaramanga siguen disminuyendo, particularmente por el crecimiento de asentamientos ilegales y restricciones administrativas que impiden la extensión de redes. En educación, en 2025 aumentó levemente la calidad en Bucaramanga, mientras que Girón evidenció un incremento significativo. El porcentaje de estudiantes con niveles de inglés B1 o B+ evidenció un aumento importante, lo que hay que seguir potencializando. En salud, el número de suicidios creció a 37, es decir, 15 % más que en 2024. Igualmente, se presenta una alta incidencia de riesgos cardiometabólicos; pareciera que ser la capital de la hamburguesa está pasando factura.

La pobreza monetaria en Bucaramanga siguió disminuyendo y llegó al 28 %, lo que significa que 10.000 personas superaron esta condición frente a 2024. No obstante, la variación fue inferior al promedio nacional y departamental. La inflación en el AMB durante 2025 fue la más alta del país, lo que se considera el “impuesto” más nocivo para los más vulnerables. Estos datos y muchos otros los podrán encontrar en el informe del Cómo Vamos y en el visor de calidad de vida. Un análisis muy potente que invito a revisar con detenimiento.
P. S.: Esta columna es considerada la tercera más destacada en Santander según el Panel de Opinión de Cifras y Conceptos. Gracias a cada uno de los lectores.











