Ese es el gran misterio nacional: ¿a quién le corresponde resolver la arruga profunda, porque ya ni hueco es, que apareció en la transversal del Carare, en Santander?
Según el libreto, la responsabilidad está repartida: a la Nación le compete el Instituto Nacional de Vías, Invías; al departamento la Secretaría de Obras Públicas, y a los municipios… bueno, sus respectivas secretarías, que siempre llega tarde, pero llegan.
Y ahí empieza la pelotera tradicional: la Nación asegura que ya raspó la olla de los recursos, pero que tranquilos, que algo caerá del peaje… algún día. El Departamento, por su parte, podría estar “popochito”, porque tiene rentas buenas y otras muy buenas, como las del peaje de la Mesa de Los Santos, que ahora recauda, -pero según las malas lenguas- utiliza en otros menesteres. No digamos “peculado de uso”, porque se ofenden… aunque varios ya están con la lupa lista.

Y los municipios, pobrecitos, como siempre: con las uñas y sin manicure
¿La solución? Pues como decía mi abuela: “que entre el diablo y escoja”. Mientras tanto, los usuarios —en especial los campesinos que deben mover sus productos— siguen acumulando pérdidas. Algunos literalmente se juegan su sustento diario en esa difícil trocha, disfrazada de vía terciaria.
Parece, entonces, que el Departamento y los municipios afectados deben asumir el liderazgo, meterse la mano al dril y buscar una solución, aunque sea provisional, mientras los demás consiguen un crédito. Claro, eso si este desgobierno de Petro —que busca plata para absolutamente todo, excepto para lo urgente— no los sigue desviando para su verdadero propósito: asegurar las elecciones con el candidato de turno que hoy encabeza las encuestas.
No seamos inocentes: esto ya no es gobernar, es una campaña permanente con presupuesto público. Así que, si queremos soluciones rápidas, quizá la esperanza esté en nuestro “general” que hoy nos gobierna… porque, a falta de obras, al menos ordene, preparar obras como el tercer carril en algunos tramos de la vía a los santos y los consabidos puentes en el cruce llamado “el Bwey” el que corresponde a parte del proyecto de una gran obra como es el anillo Metropolitano que aliviará el tráfico en Piedecuesta, Floridablanca, Girón y Bucaramanga.
Conozco al señor Mayor General Juvenal Díaz Mateus, además su larga formación y preparación para obtener este grado es muy amplia con cursos en Colombia y en el exterior, experto en seguridad multidimensional, donde los problemas nunca le quedarán grandes, Aunque le falta corto tiempo creo que nos dejará las bases para desarrollos futuros.
Seguramente su hermano Iván quien fue senador de la República en el 2006, le pasó unos genes de la política que le cosquillean, al parecer tiene candidato de sus afectos para las próximas elecciones atípicas en Bucaramanga. ¿Eso es bueno?











