En lo que va de abril sólo se ha reportado un aguacero fuerte, pero el Ideam anunció que está previsto que en la región andina se intensifiquen las lluvias a mediados del mes.

Publicado por: REDACCIÓN VANGUARDIA LIBERAL
Un total de 35 municipios de Santander que están cerca de las cuencas de los ríos Carare, Opón y Lebrija (Frío y Oro), entre ellos los que conforman el área metropolitana de Bucaramanga, se encuentran en alerta amarilla, anunció el Ideam.
Por esta razón, la entidad les hizo un llamado a los comités de gestión del riesgo y a las autoridades locales y regionales para que hagan monitoreos constantes a los niveles de los ríos y tomen las medidas necesarias para atender alguna eventualidad.
Si bien en lo que va de abril solo se registraron lluvias fuertes el pasado jueves 6 de abril, el Ideam indicó que se pronostica que haya un pico (aumento) en las precipitaciones a mediados de mes.
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Esto implica que en los próximos días se podrán dar algunos aguaceros y por ello hay un riesgo de que se presenten crecientes súbitas en los ríos mencionados.
Afectaciones en Charalá
Ayer precisamente se dieron unas afectaciones en Charalá, donde las fuertes lluvias y los vientos provocaron el desbordamiento de las quebradas Simacota y El Tinto.
Esto causó que se presentaran algunas inundaciones tanto en el área rural como en el casco urbano. Además, hubo caída de árboles, desprendimiento de varios techos y afectaciones en el acueducto.
En Bucaramanga
En la capital santandereana y en los otros municipios del área metropolitana el riesgo está principalmente por la posible crecida de los ríos Oro, Frío y Suratá.
En Bucaramanga hay cuatro zonas de riesgo identificadas: una en el barrio Galán y sus alrededores; otra cerca de Villas de San Ignacio, donde hay varias familias invasoras; una más en el sector de La Playa, Café Madrid, y por último los barrios San Martín y San Pedro.
Además están los fenómenos de remoción de masa (deslizamientos) en toda la escarpa occidental y el norte de Bucaramanga, y los problemas estructurales de más de una docena de viviendas antiguas que están a punto de colapsar en el Centro y otros barrios de las comunas 3, 4 y 5.















